El BIS descubre una red rusa que buscaba influir en las elecciones europeas

Michal Koudelka y Petr Fiala

El Servicio de Inteligencia checo reveló en colaboración con sus colegas ucranianos una red de propaganda rusa que pretendía influir en las elecciones al Parlamento Europeo, corrompiendo a políticos de varios países.

Justo cuando el Servicio de Inteligencia checo (BIS) informaba la semana pasada de que la situación de seguridad actual en Europa era la peor desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, el primer ministro, Petr Fiala, anunciaba en otra parte de Praga de la ampliación de la lista de sanciones del país con dos nuevas personas físicas y una jurídica: el político y empresario Vladímir Medvedchuk, el político, productor de medios de comunicación y propagandista, Artiom Marchevski y la empresa Voice of Europe.

De acuerdo con Fiala, la empresa influía desde varios lugares de Europa, incluida Praga, en la postura de algunos políticos europeos en lo que se refiere a la agresión rusa en Ucrania.

“Se dirige también al Parlamento Europeo. Todo esto demuestra el propósito de la Federación Rusa de influir en procesos democráticos en Europa”.

Voice of Europe, con sede en Praga, gestionaba también una página web del mismo nombre, igual que perfiles en las redes sociales de Facebook, X o YouTube. Asimismo, organizaba conferencias con participación internacional, todo con el propósito de debilitar la postura de Ucrania, su independencia, soberanía, seguridad y unidad territorial en el panorama europeo, de acuerdo con el documento del Gobierno checo. Según informó el jefe del BIS, Michal Koudelka, Voice of Europe se centraba en diseminar desinformación.

“Nuestra escena de desinformación, la checa, asume la narrativa prorrusa, la elabora y, posteriormente, la publica. Los que lo hacen se orientan ideológica y políticamente hacia Rusia, por supuesto. Rechazan nuestra afiliación a la OTAN y el mundo occidental”.

La financiación de dichas actividades se debía a Medvedchuk, político ucraniano, exvicepresidente del Parlamento en Kiev, muy vinculado con el presidente ruso, Vladímir Putin. Marchevski, por su parte, dirigía las actividades de Voice of Europe de acuerdo con las instrucciones de Medvedchuk. En términos concretos, los pasos del Gobierno checo significan que los dos hombres no pueden tener a su disposición sus activos en Chequia.

A nivel internacional, se desató un gran debate después de que el diario Deník N, publicara, de acuerdo con el BIS, la información de que Voice of Europe entregaba por medio de los dos hombres dinero en efectivo a políticos de Alemania, Francia, Polonia, Bélgica, Países Bajos y Hungría. El caso podría guardar vinculación también con el partido nacionalista y ultraconservador alemán Alternativa para Alemania (AfD). Según Deník N y el diario alemán Der Spiegel, uno de los políticos que recibió dinero por parte de Voice of Europe es el político de raíces checas Petr Bystroň, el segundo de la lista de candidatos de Alternativa para Alemania en las elecciones al Parlamento Europeo. Bystroň rechazó decididamente la acusación y llevará el asunto a los tribunales por difamación. De acuerdo con Fiala, entre los políticos sospechosos no figura ningún ciudadano checo.

“La actividad no afecta directamente a políticos checos. Se dirigía al extranjero. Pero ocurría también en territorio de la República Checa. Más detalles, en este momento, no quiero ni puedo dar”.

Según informó este domingo la agencia ucraniana Ukrinform, BIS recibió ayuda en esta investigación por parte de los servicios secretos ucranianos SBU. La información fue confirmada por el portavoz del BIS, Ladislav Šticha. También se produjo una colaboración con la contrainteligencia polaca ABW, de acuerdo con el portavoz del coordinador gubernamental de los servicios de inteligencia, Jacek Dobrzyński, cuyas palabras publicó el portal Onet. De esta cooperación informó, asimismo, el primer ministro belga, Alexander De Croo. Der Spiegel sostuvo que en el caso trabajaron cinco o seis servicios de inteligencia mientras que el papel crucial se debió al checo.

Věra Jourová | Foto: René Volfík,  iROZHLAS.cz

Varios países europeos, actualmente, piden examinar detalladamente la influencia rusa en Europa. “La investigación realizada por los servicios de inteligencia checos centrada en la red rusa de propaganda que, supuestamente, pagaba a algunos políticos europeos, es muy preocupante”, dijo el primer ministro neerlandés Mark Rutte.

Como “muy preocupante” señaló la situación también la vicepresidenta checa de la Comisión Europea, Věra Jourová: “Se confirma lo que hemos sospechado: el Kremlin aprovecha canales poco fiables que se presentan como medios de comunicación y compran influencia escondida”, dijo Jourová en entrevista para el portal Politico.

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