Sinfonía de Praga, una novela que propone una lectura distinta

Presentación novela 'Sinfonía de Praga', foto: Melissa Castaño

Sinfonía de Praga, es la novela de Demetrio Fernández González que tiene como protagonista a la capital checa. Su historia entremezcla la vida de dos mujeres que habitan la ciudad en épocas diferentes.

Presentación novela 'Sinfonía de Praga', foto: Melissa Castaño
“Sinfonía de Praga” es una novela que cuenta dos historias, en dos temporalidades distintas. Sus protagonistas son dos mujeres y aunque las dos viven en Praga, una la habita durante la ocupación nazi mientras que la otra durante los primeros años del siglo XXI. Ambas mujeres tienen mucho en común y se conectan por medio de la dramática historia que envuelve la obra.

Su autor, Demetrio Fernández González, resume el interesante perfil de sus dos personajes principales.

“Una es la historia de Lieserl Einstein y la historia de Meme que parece llamarse Meme, que es una espía israelí. Conviven las dos en una Praga en momentos distintos, al final vamos descubriendo, así nos lo muestra el narrador, que las historias de esas dos mujeres tienen que ver mucho entre sí y al final tienen que ver mucho con el narrador que cuenta la historia, que es un personaje que esta trabajando en la embajada de España en Praga.”

Pero tal vez lo más interesante es la forma en que la novela está estructurada ya que además de no contar con una linealidad temporal en su historia, tampoco cuenta con una linealidad secuencial de lectura. Al lector se le ofrecen dos órdenes de lectura para seguir la trama lo que implica un modo de escritura alternativo con una visión literaria específica. Demetrio explica por qué decidió diseñar su novela de este modo.

Demetrio Ferrnández González firmando uno de sus libros, foto: Melissa Castaño
“Yo entendía que para hacer una obra literaria que fuera una obra artística tenemos que ir a más, tenemos que hacer otra cosa, esa idea de canon literario en la que uno se inserta y se integra, se integra para repetir, se integra para reproducir pero se integra también para transformar y para en su caso colisionar, entendía que una obra artística en el siglo XXI desde la perspectiva del arte nuevo de hacer novelas en el siglo XXI tenía que ser en esa perspectiva que acabo de comentar.”

Esto significa que la idea de lector que el autor sostiene, es un concepto de un lector mucho más adentrado en la técnica literaria o de un lector culto que tiene las herramientas para entender este tipo de visión estética sobre la literatura. Cuando se le preguntó cuál es su tipo de lector ideal, el ex agregado de educación comenta.

“Si he de hablar del lector ideal sería ese lector que es capaz de integrarse en la obra y que además es capaz de salirse de la obra para acercarse a la página web, al blog y en consecuencia es capaz de interactuar con el proceso creativo, porque el proceso creativo no acaba cuando el escritor firma la última palabra o la última línea de su obra artística, continua en esa posibilidad de comunicación entre el autor y el receptor.”

Cuando Fernández González habla de un lector que sabe relacionarse con las nuevas tecnologías como los blogs y las páginas web lo hace porque según él, la literatura actual ya cuenta con las herramientas para implementar una interacción más directa entre lector y autor. De esta puede establecerse una comunicación mucho más enriquecedora sobre el contenido que la obra ofrece.

“Sinfonía de Praga” es un ejemplo de lo anterior, pues cuenta con una plataforma web a través de la cual el lector puede ir más allá de lo que el libro le presenta en sus páginas. Al respecto, Demetrio dice.

'Sinfonía de Praga', foto: Melissa Castaño
“En este caso se le quiere presentar algo más, se le presenta el otro documento diferenciado, un complemento o un manifiesto que ayuda a entender a reinterpretar o a complementar la obra artística que posiblemente haya leído con carácter previo y se le presenta una página web y se le presenta un blog donde hay determinado tipo de informaciones, documentos y a veces respuestas a la peripecia de la obra.”

Pero el español no ha dedicado su vida profesional de lleno a la literatura, siempre ha estado ligado a la educación y ha trabajado con el gobierno de España, más recientemente como agregado de educación. No obstante, Fernández González expresa que a pesar de no haber explotado una carrera artística siempre se sintió cautivado por la escritura y que es por eso que ahora ha tomado la decisión de tomar las riendas y publicar su primer libro de ficción.

“Uno se ha dedicado durante muchos años en su vida personal y profesional a ejercer de profesor, de inspector de educación pero sin olvidar nunca que lo que realmente quisiera ser es una persona vinculada a la literatura, En consecuencia en este momento ya desde la perspectiva que da unas cuantas décadas de actividad personal y profesional yo creo que es un magnifico momento para hacer aquello que debemos hacer porque es lo que queríamos hacer de hace tanto tiempo.”

Durante varios años trabajó como agregado de educación de España en la ciudad de Praga, razón por la cual terminó estableciendo un vínculo fuerte con la capital checa. Al hablar acerca de por qué eligió como escenario de su obra a Praga, el autor anota lo siguiente.

“Poder residir durante un tiempo en Praga, trabajar en Praga, convivir en Praga con la lengua y la cultura checa y con los checos ha sido para mí un privilegio y era una magnifica forma de integrar lengua y cultura, de integrar peripecia y de integrar valores y reflexiones éticas.”

Demetrio González Fernández celebró la presentación de su novela, “Sinfonía de Praga” en el Instituto Cervantes el 24 de mayo. Evento durante el cual se realizó una lectura dramática junto con los profesores David Andrés Castillo de la sección bilingüe de České Budějovice y Roman Zat’ko de la Universidad Carolina.

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