Schwarzenberg defendió base de radares de EE.UU.

Karel Schwarzenberg (Foto: CTK)

El ministro de RR.EE. checo, Karel Schwarzenberg, defendió en Viena la eventual instalación de una base de radares estadounidense en la República Checa.

Karel Schwarzenberg (Foto: CTK)
Karel Schwarzenberg viajó a Viena este lunes, siendo ésta su primera visita oficial a Austria, independientemente de haber vivido en ese país más de 40 años. La familia Schwarzenberg abandonó Checoslovaquia tras el golpe comunista de 1948, radicándose en Austria.

Las actuales negociaciones de Schwarzenberg con su colega austriaca, Ursula Plassnik, giraron en torno a cuestiones de la Unión Europea y a temas bilaterales. La central electronuclear checa de Temelín, que sigue siendo un asunto controvertido en las relaciones entre los dos países, fue aplazada esta vez a segundo plano, centrando la atención en la eventual adhesión de la República Checa al sistema de defensa antimisiles de Estados Unidos en Europa Central.

"Austria quiere estar informada de los pasos que adoptará la República Checa en cuanto a la eventual instalación en su territorio de una base de radares estadounidense. Viena está consciente de su neutralidad al tiempo que considera que entre países aliados las cuestiones más polémicas deberían debatirse abiertamente".

Ursula Plassnik y Karel Schwarzenberg (Foto: CTK)
Así comentó el ministro de RR.EE. checo, Karel Schwarzenberg, las negociaciones con su homóloga austriaca, Ursula Plassnik. El canciller checo insistió en que la instalación de bases del sistema antimisiles estadounidense en territorio checo y polaco se reflejará en una mayor seguridad para Europa. Según Schwarzenberg, en la actualidad EE.UU. es el único país del mundo capaz de enfrentar eficazmente el peligro del terrorismo internacional.

Ursula Plassnik, dijo por su parte, que Viena no coincide con Praga en lo que respecta a la instalación de bases del sistema de defensa antimisiles estadounidense en Europa Central. No obstante, respetará la decisión que adoptarán al respecto las autoridades polacas y checas. A la vez, en vista de que la base de radares en la República Checa podría estar instalada relativamente cerca del territorio austriaco, Viena quiere tener acceso a informaciones sobre el tema.