República Checa buscará manera de aprovechar fuentes energéticas propias

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La escaramuza del gas entre Rusia y Ucrania puso en alerta a varios países de Europa Oriental y Occidental afectados por los recortes de Moscú. La República Checa y demás países de la Unión Europea estudian la manera de aprovechar aún más sus fuentes energéticas propias.

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Los recortes de gas que hiciera Rusia contra Ucrania afectaron a varios países del Este de Europa como Eslovaquia, la República Checa, Hungría, Serbia, Croacia y también a Francia, Italia, Austria y Alemania que reportaron descensos considerables en el suministro de gas natural ruso.

Moscú asegura que Ucrania le robó 120 millones de metros cúbicos de gas destinado a Europa, mientras que Kiev acusó a Moscú de "presiones políticas y chantaje" para "desestabilizar la economía ucraniana".

Los expertos indican que cualquiera que sea la causa, el caso ilustra el mundo en el que vivimos, en el cual las fuentes de energía se convierten en potenciales focos de tensión y conflicto e incluso hasta en una de las razones para ir a la guerra. La UE es un importador neto de energía.

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De acuerdo a un informe publicado por la Comisión, dos tercios de sus necesidades energéticas serán importadas para el año 2020. La empresa Eurogas cuenta con que la UE también importará hasta el 75 por ciento de sus necesidades de gas natural para 2020".

Por lo tanto, no es de sorprender que la República Checa y otros países de la Unión Europea vean con preocupación la reciente disputa entre Rusia y Ucrania. Ante tal situación, Praga estudia la manera de aprovechar aún más las fuentes energéticas propias, como son por ejemplo el lignito y la energía nuclear.

La Empresa Eléctrica Checa (CEZ), la más importante en la producción y distribución de electricidad en el país, advierte que la crisis del gas demostró que la República Checa debe fortalecer su programa de fuentes energéticas propias.

Los ejecutivos de CEZ vuelven ahora a la carga insistiendo en la importancia y ventajas de la energía nuclear y de la explotación del lignito como recurso energético.

En el programa comercial de la Empresa Energética Checa destaca su expansión a los mercados regionales. Sus éxitos en el sector son comparables con los del gigante francés EdF, una de las principales empresas energéticas a nivel europeo.

La crisis del gas alertó a políticos, diplomáticos y a las divisiones energéticas que buscan una mayor independencia y mayor explotación de los recursos propios.