Pruebas de COVID obligatorias para las empresas con más de 50 empleados

Foto: ČTK / Kateřina Šulová

La República Checa aplica nuevas medidas en su lucha contra el coronavirus. A partir de este viernes las pruebas de COVID-19 son obligatorias para las empresas checas con plantillas de entre 50 y 249 empleados.

Los hospitales checos están al borde de sus capacidades. La falta de camas y de personal han puesto a temblar el sistema sanitario del país, uno de los más afectados por la pandemia del coronavirus de Europa en este momento.

El Gobierno determinó que las empresas con plantillas de entre 50 y 249 empleados tienen hasta el 15 de marzo para hacer pruebas de coronavirus a todos sus empleados. Las empresas con más de 250 empleados empezaron ya el miércoles y tienen hasta el 12 de marzo para cumplir la obligación.

El ministro de Salud, Jan Blatný, dijo que en caso de que a finales de marzo mejore la situación epidémica no descarta que se suavicen algunas de las restricciones. Para ello será necesario que en los hospitales el número de enfermos con COVID sea como máximo de unos 3000.

Andrej Babiš,  foto: archivo de la Oficina del Gobierno Checo

Consultado por la prensa un día antes, el primer ministro Andrej Babiš dijo que todavía era prematuro hacer predicciones.

“No quiero predecir, no quiero hacer promesas, porque simplemente es imposible. Disponemos de una serie de guiones, pero dependen de la medida en que las personas respeten las limitaciones de movilidad y de distanciamiento social”.

El ministro de Industria y Comercio, Karel Havlíček, ha recomendado que las empresas realicen pruebas de antígenos con la ayuda de médicos o equipos de salud móviles, ya que estas están cubiertas por el seguro médico.

Karel Havlíček,  foto: archivo de la Oficina del Gobierno Checo

El Gobierno ha aprobado asimismo el uso de pruebas de autodiagnóstico. En tal caso las empresas recibirán compensaciones del Estado.

Radek Špicar, vicepresidente de la Confederación de Industria y Transporte, dijo que la ayuda ofrecida por el oficialismo es insuficiente.

“La ayuda ofrecida por el Estado, de un poco más de dos euros por test, no es suficiente para las empresas con problemas económicos. Para lograr pruebas masivas es necesario que el Gobierno motive a los empresarios”.

Radek Špicar,  foto: Ian Willoughby

Todos los empleados de las empresas en cuestión deben someterse a las pruebas al menos una vez por semana, lo que representa una inversión significativa para muchas compañías. De acuerdo con la regulación aprobada, las empresas deberán impedir el acceso a sus instalaciones a los trabajadores que no cumplan con la obligación.

Muchos empresarios se quejan de la falta de tiempo para acatar la normativa y poder organizar la puesta en marcha de las pruebas. Problemas serios acusan, por ejemplo, los que han optado por los test de autodiagnóstico, según dijo a la Radio Checa Jan Rafaj, vicepresidente de la Unión de Industria y Comercio.

“Los representantes de la mediana empresa que reaccionaron a mediados de la semana, y no especificaron qué tipo de test usarán, se han topado con problemas de logística. El suministro de los kit de pruebas puede tardar entre cinco y diez días, esperamos que lleguen a tiempo”.

Jan Rafaj,  foto: archivo de la Unión de Industria y Transportes

De acuerdo con una encuesta realizada por la agencia demoscópica Median para la Radio Checa, nueve de cada diez checos afirman que respetan las normas establecidas, según indicó Přemysl Čech representante de la agencia.

“El 92% de los consultados aseguró que respeta las restricciones. Entre los seguidores del gubernamental partido ANO se trata del 98%. Un 93% de los simpatizantes de la Socialdemocracia, también gubernamental, sostienen que cumplen las regulaciones actuales”.

La población en general, considera que el uso obligatorio de mascarillas es la medida más eficaz, mientras que critican el cierre de tiendas y las limitaciones de movilidad de personas.

A partir de este viernes los bancos de alimentos comienzan tareas de distribución de mascarillas gratuitas. Se trata de unos tres millones de mascarillas para las personas más necesitadas. Los bancos las entregarán a los municipios y organizaciones sin fines de lucro, dijo la directora de la Federación Checa de Bancos de Alimentos, Veronika Láchová.

Veronika Lachová,  foto: ČT24

“Las mascarillas están destinadas a aquellas personas que no disponen de ninguna otra posibilidad de adquirirlas. Que no están en condiciones de pedir ayuda económica para comprarlas, porque se encuentran en un estado precario extremo“.

Los laboratorios confirmaron 14 554 nuevos casos de coronavirus en Chequia este jueves. El número de personas hospitalizadas es de 8153, unas 260 menos que el día anterior, pero 700 más que hace una semana. Unos 1735 pacientes se encuentran en estado grave.

El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), informó que la República Checa sigue registrando las incidencias más altas de COVID en la Unión Europea, con 1395 casos de coronavirus por cada 100 000 habitantes.

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