Papa Benedicto XVI trajo tranquilidad a la sociedad checa

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Más de 170.000 creyentes asistieron a las dos misas que el Papa Benedicto XVI celebró al aire libre en la República Checa. Durante su visita de tres días, el Sumo Pontífice se refirió a la libertad y la verdad e hizo un llamado de esperanza en el mundo actual.

Los creyentes, foto: ČTK
La visita del Papa Benedicto XVI a la República Checa cumplió su misión pastoral.

El obispo auxiliar de Praga, Václav Malý, destacó que el Santo Padre trajo tranquilidad a la sociedad checa que se ve desconcertada en las últimas semanas por las turbulencias en el escenario político.

“Llegó una persona que es convincente, que se mantiene firme en lo que está diciendo, que no cambia de opinión según convenga a la situación, llegó una persona que no busca popularidad, sino que se esfuerza por la verdad”.

Santo Padre con Livia y Václav Klaus, foto: ČTK
La valentía del Sumo Pontífice de expresar opiniones incorrectas políticamente fue apreciada por el presidente checo, Václav Klaus, quien calificó la visita papal como exitosa. Por su parte, el jefe del departamento de prensa de la Conferencia Episcopal Checa, Juan Provecho, señaló que el Papa Benedicto XVI sorprendió por una nueva forma de comprensión de la fe.

“La fe como un vivir de forma activa en lo que creemos. Es curioso porque el Santo Padre no ha querido enseñarnos ninguna cosa nueva, sino ha querido durante esta visita sobre todo animar a la comunidad, animar desde la fe, y decir que tenemos que continuar con la fe hasta el final, que tenemos que ser persistentes en nuestra vida cristiana y tenemos que vivir nuestra fe con esperanza. Citando a San Agustín, el Santo Padre ha dicho que nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Dios. Los jóvenes son inquietos y eso está bien, pero tienen que poner la esperanza no las cosas materiales sino en Dios”.

A la juventud el Santo Padre le dirigió sus palabras de despedida antes de su regreso a Roma.

“Me agradó especialmente el encuentro con la gente joven. Les animé a continuar las tradiciones del pasado de su pueblo, sobre todo las del cristianismo. Franz Kafka decía: ‘El que sabe ver la hermosura, no envejecerá’. Si nuestros ojos permanecen abiertos a la hermosura de la creación divina y nuestra mente a la verdad, seguirá existiendo la esperanza en la gente joven. Esta es la inspiración para las futuras generaciones”.

Según Benedicto XVI, una libertad responsable está vinculada con la búsqueda de la verdad y del bien común. El Papa también exhortó desde Chequia a los pueblos europeos a que entiendan su continente como un hogar sin perder su identidad nacional.