Nuevo cambio en el Ministerio de Salud checo

Jozef Kubinyi, Marie Soucková, foto: CTK

A partir de este martes encabeza el sector de la salud checo, Jozef Kubinyi, siendo nombrado por el presidente, Václav Klaus. Kubinyi reemplaza en el cargo a Marie Soucková quien fuera destituida este martes por el primer ministro checo, Vladimír Spidla. A Soucková se le responsabiliza de los grandes problemas que perduran en el sector de la Salud checo y de la incapacidad de imponer una reforma radical del sistema.

Jozef Kubinyi, Marie Soucková, foto: CTK
Desde otoño del año pasado círculos políticos checos especulaban sobre eventuales cambios en la dirección del Ministerio de Salud, que se vio enfrentado entonces a serios problemas de orden financiero. Estos se debían especialmente al enorme endeudamiento de varios hospitales del país. En vista de que los problemas fueron acumulándose, círculos políticos y cada vez más médicos checos clamaban por cambios radicales en el sector. La ex ministra Soucková no lograba imponer su proyecto de reforma, y enfrentada a diversas presiones, adoptó soluciones parciales a los problemas. Con ello fue perdiendo las simpatías de los médicos checos, así como el apoyo político.

Nueve ministros habían tratado desde principios de los años noventa de reformar el sistema de Salud checo, pero hasta el momento, sin éxito. Tampoco Marie Soucková lo ha logrado. El primer ministro, Vladimír Spidla, subrayó que deposita grandes esperanzas en el nuevo ministro de la cartera.

"El cambio en el sector era indispensable. Nos esperan nuevas tareas de gran magnitud y estoy convencido de que para avanzar y solucionar los problemas acumulados en la Sanidad checa, se requiere que el sector sea encabezado por una persona libre de cualquier tipo de presiones y en condición por tanto de imponer la reforma".

Jozef Kubinyi, especialista en medicina nuclear, es partidario de una reforma radical del sistema de salud checo. Afirma que arreglos parciales no ayudan y que para asegurar una equilibrada financiación del sector y un alto nivel de los servicios médicos, no hay otro camino que proceder cuanto antes a cambios complejos en la sanidad checa.