Miles de refugiados ucranianos encontraron trabajo en Chequia

Unos 13 000 refugiados ucranianos ya han encontrado trabajo en Chequia durante el mes de marzo, según ha informado el Ministerio de Trabajo.

Foto: René Volfík,  iROZHLAS.cz

Más de 260 000 refugiados ucranianos han obtenido el visado de protección temporal. En base a este pueden vivir y trabajar legalmente en este país durante un año. Las autoridades checas conceden a diario alrededor de 4000 visas especiales, aunque su número va bajando paulatinamente con la reducción de la afluencia de refugiados de Ucrania.

Según sostuvo a principios de esta semana el primer ministro checo, Petr Fiala, se calcula que en Chequia se encuentran unos 300 000 refugiados de Ucrania, la mayoría son mujeres y niños, que tratan de integrarse cuanto antes a la sociedad checa.

Los adultos buscan trabajo aunque no sea precisamente en su especialización. Durante el mes de marzo unos 13 000 ucranianos que huyeron ante la agresión rusa, encontraron empleo en la República Checa, de acuerdo con el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Marian Jurečka.

Marian Jurečka | Foto: Oficina del Gobierno Checo

”Tenemos una lista con más de 10 000 ucranianos que se han registrado en las Oficinas de Trabajo, y más de 13 000 que ya comenzaron a trabajar desde el mes de marzo. Algunos encuentran trabajo por su cuenta y a otros les ayudamos en la búsqueda. Y ahora, en abril, queremos poner en pleno funcionamiento los cursos de aprendizaje de idioma checo destinados a los refugiados ucranianos”.

Un número elevado de mujeres ucranianas trabaja ahora en el sector de Salud. Médicas y enfermeras ucranianas reforzaron el personal tanto en los hospitales de Praga, como en otras regiones, por ejemplo en la de Olomouc, en las ciudades de Přerov, Prostějov y Šumperk, como confirmó a la Radio Checa la portavoz del hospital de Šumperk, Hana Hanke.

”En nuestro hospital trabajan unos 20 refugiados ucranianos, en su mayoría mujeres. Algunas ayudan con los tratamientos médicos. Debido a que no todas las médicas y enfermeras ucranianas tienen el certificado sobre su formación profesional, por el momento sólo pueden asistir a sus colegas checos. También hemos empleado a ucranianos en nuestra lavandería y como ayudantes de cocina en el hospital”.

Refugiados de Ucrania en Praga | Foto: René Volfík,  Český rozhlas

Además de las Oficinas de Trabajo, los refugiados pueden obtener informaciones sobre puestos vacantes por medio de las Ferias de trabajo, que durante todo el mes de abril se celebran en varias ciudades de Bohemia del Sur.

Gran interés por los trabajadores de Ucrania tienen asimismo en la región de Pardubice, en Bohemia del Este, y esto en diversos sectores y profesiones, según sostuvo Petr Klimpl, director de la Oficina de Trabajo local.

”Se necesitan trabajadores en todos los sectores. La mayor demanda se registra tradicionalmente por las profesiones técnicas, así como por los operadores de producción en las líneas de ensamblaje. Igualmente en el sector de la construcción buscan a nuevos trabajadores”.

Petr Klimpl agregó que, en relación con la afluencia de refugiados ucranianos, la Oficina de Trabajo de Pardubice se ha dirigido a los mayores empleadores de la región para que ofrezcan trabajo a esas personas.

Foto: René Volfík,  iROZHLAS.cz

”Un problema es que la mayoría de los refugiados ucranianos no saben checo, y los empleadores insisten en un conocimiento al menos básico del idioma. Otro problema es, que gran parte de los refugiados son mujeres con hijos y mientras no tengan quién los cuide, podrán trabajar sólo a media jornada. Además, en las profesiones cualificadas se requiere que los aspirantes tengan reconocido su diploma de formación profesional por parte de Chequia, trámite que dura algún tiempo”.

Ya antes de la invasión rusa de Ucrania, los ucranianos representaban el mayor grupo de inmigrantes en Chequia, de acuerdo con datos estadísticos. Entonces se trató mayormente de inmigrantes económicos, que trabajaban  en profesiones obreras. Entre los refugiados ucranianos que vienen ahora, hay muchas personas altamente cualificadas. Los analistas sostienen que los refugiados podrían solucionar la falta de mano de obra en el mercado laboral checo, pero para ello el Estado deberá hacer lo máximo posible para integrar plenamente a esas personas cuanto antes en la sociedad mayoritaria.