Chequia, con la puerta solo entreabierta a la inmigración ucraniana

Foto ilustrativa: Jacqueline macou, Pixabay / CC0 Public Domain

El consulado checo en la ciudad ucraniana de Leópolis ha recibido en lo que va de año tres veces más solicitudes de permiso de trabajo que en todo el año pasado. El Ministerio de Relaciones Exteriores tratará de procesar las peticiones más rápido a partir de mayo, para satisfacer al hambriento mercado de trabajo local.

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Con una tasa de desempleo del 5,1% y una opinión pública mayoritariamente contraria a la acogida de inmigrantes, la República Checa se encuentra con un mercado de trabajo congestionado por la carencia de mano de obra. Una de las soluciones parece ser el aumento de concesiones de permiso de trabajo a ciudadanos procedentes de Ucrania.

Ante el anuncio del Ministerio Checo de Relaciones Exteriores de que se iba a abrir más la mano y otorgar más permisos, el número de solicitudes recibidas por el consulado en Leópolis ha llegado a las 3.000 en lo que va de año. Se trata de una cifra tres veces superior a las peticiones recibidas durante 2016.

El consulado ha podido comenzar a procesar solo un tercio de ellas. A pesar del cambio de dirección del Gobierno checo, los plazos siguen siendo demasiado largos para que los empresarios checos se beneficien de una llegada significativa de nueva mano de obra. Por ejemplo, la empresa ČSDA Logistik emplea ya tres camioneros ucranianos, pero necesita unos 50 más, comenta el director de la compañía, Miroslav Konečný.

“El plazo de resolución de las solicitudes se alarga a hasta seis meses. La gente con la que contactamos en Ucrania no aguanta tanto tiempo. Si uno se decide a trabajar en el extranjero, elige el camino más corto, y este de momento pasa por Polonia”.

Foto ilustrativa: Mohammed Shaker / freeimages
Y es que Polonia, en su política de solidaridad con la guerra civil ucraniana, abrió su mercado de trabajo a los ciudadanos de este país. De hecho últimamente resulta frecuente que un ucraniano reciba permiso de trabajo en Polonia y llegue a trabajar a Chequia a través de una agencia, un rodeo que raya la ilegalidad.

Ante la demanda de los empresarios checos, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha prometido seguir reforzando el personal del consulado en Leópolis e ir acortando los plazos, asegura la portavoz de la cartera, Irena Valentová.

“A principios de mayo deberíamos llegar a resolver unas 800 solicitudes de permiso de trabajo al mes, como hemos anunciado en febrero. De momento están llegando a Leópolis más funcionarios para echar una mano”.

De esta forma, según los cálculos del Ministerio, deberían comenzar a trabajar este año en Chequia unos 9.000 ucranianos. Los ciudadanos de este país tienen la ventaja de dominar una lengua eslava, bien sea ucraniano o ruso, y tener por tanto más facilidad para integrarse en la sociedad checa.