La magia de los adornos de Navidad en Chequia

Foto: Ondřej Tomšů

Durante las Fiestas de Navidad los hogares en Chequia suelen estar ricamente decorados. Además del tradicional belén hecho de materiales diversos, no debería faltar el árbol de Navidad con adornos, cuya fabricación tiene una larga tradición en el país y se trata de una labor puramente manual. Les invitamos a visitar con Radio Praga Internacional la cooperativa DUV-Družstvo, en la ciudad de Dvůr Králové nad Labem, en el noreste de Bohemia, donde hacen estos adornos.

Foto: Ondřej Tomšů

Foto: Ondřej Tomšů
La región al pie de los Montes Gigantes (Krkonoše), al norte de Bohemia, está estrechamente vinculada con la fabricación de adornos de Navidad y otros objetos decorativos de vidrio. La historia de este oficio comenzó a escribirse en la zona en la segunda mitad del siglo XIX, cuando en muchos hogares sobre todo las mujeres se dedicaban a la fabricación artesanal de perlas decorativas de vidrio.

Un gran auge de este oficio fue registrado antes del estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. Acabada la guerra, la fabricación de los adornos de vidrio en Bohemia casi desapareció por completo, a raíz de una fuerte competencia de Japón.

Sin embargo, a comienzos de los años 30 del siglo XX el oficio fue recuperado, gracias a la iniciativa de los habitantes del noreste de Bohemia. En 1931 fue fundada la compañía ‘Adornos de Navidad, DUV-Družstvo’, especializada en la fabricación de adornos navideños de vidrio soplado y pintados posteriormente, todo a mano, en forma por ejemplo de globos, estrellas, campanas, casitas o figuritas de personas o animales, según cuenta Růžena Secká, directora de la compañía.

Růžena Secká, foto:  Ilona Sovová, ČRo
”La fabricación comenzó en la localidad de Zdobín, allí se encontraba la primera sede de la compañía ‘Adornos de Navidad’ de la ciudad de Dvůr Králové nad Labem. Paulatinamente la producción se fue extendiendo y fueron fundadas otras sucursales de la compañía. En total surgieron 13 en la región y en sus mejores momentos tenían alrededor de 700 trabajadores en total que diariamente fabricaban entre 10 000 y 15 000 adornos navideños”.

El auge de esta producción y la demanda fueron tales que los adornos de Navidad dejaron de importarse. Y, además, los adornos de la entonces Checoslovaquia expandieron a los mercados extranjeros. Unas series de adornos navideños checos de la compañía de Dvůr Králové nad Labem representaron a Checoslovaquia y fueron premiadas en las Exposiciones Mundiales de 1935 y 1958, celebradas ambas en Bruselas.

La tradición de los adornos artesanales de Navidad en la zona continúa

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La fabricación de adornos en la zona al pie de los Montes Gigantes se conservó hasta el presente, aunque se redujo sustancialmente, a causa de la gran competencia que representan los adornos de Navidad hechos a máquina e importados desde los países asiáticos, sobre todo desde China.

Sin embargo, las personas que aprecian los adornos de vidrio hechos a mano que son cada uno una obra de arte, los siguen comprando en la empresa DUV-Družstvo. Pero, como sostiene Růžena Secká, encontrar trabajadores cualificados para este trabajo no es fácil.

”Encontrar nuevos trabajadores es realmente difícil. Tenemos a varios profesionales que, hemos capacitado para este trabajo directamente aquí sobre la marcha y ellos, aunque mayormente se trata de mujeres, se fueron perfeccionado con el tiempo. Estas personas vinieron de la calle en busca de trabajo y aquí aprendieron este oficio, hasta llegar a soplar o a decorar los adornos de Navidad”.

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De acuerdo con Secká, para llegar a ser un verdadero especialista se necesita una experiencia de entre tres y cinco años, dependiendo de la habilidad de cada persona. Al comienzo y durante unos dos años, los adeptos soplan unos globos de un solo tamaño, concretamente de seis centímetros de diámetro, sin hacer otra cosa.

Si el trabajador es lo suficientemente hábil y llega a dominar este trabajo a la perfección, puede comenzar a soplar otras formas de adornos, por ejemplo campanas o las puntas decorativas para los árboles de Navidad.

Como añadió Regina Jáklová, jefa de taller, soplar el vidrio para obtener un adorno es un trabajo que no todos logran. Desde el comienzo se puede ver supuestamente si el trabajador tiene habilidad para este trabajo y si le atrae. Sólo a unos pocos se les encarga después de algún tiempo soplar las formas más complicadas, apunta Jáklová.

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”Desde mi punto de vista el adorno más complicado para hacer es una punta para decorar el árbol de Navidad, compuesta de cuatro globos pegados uno al otro. Eso lo saben hacer sólo pocas personas. Tenemos aquí a especialistas para este trabajo que además, logran hacer cualquier forma de adorno. Pero estos expertos vidrieros son muy pocos, uno de cada 50 trabajadores”.

Igual así, para llegar a ser un verdadero especialista en soplar adornos de vidrio se necesitan al menos cinco años de práctica. Por este motivo cada año la empresa logra capacitar como máximo a unos tres trabajadores nuevos, al tiempo que otros se van, por considerar muy exigente esta labor.

Pintar dibujos en los adornos es menos exigente que el soplado

En el caso de las especialistas en dibujo la situación es diferente. Este oficio se aprende más rápido, de acuerdo con la directora Růžena Secká.

Foto: Ondřej Tomšů
“Este trabajo es más fácil que el soplado. El período de aprendizaje es de unos dos meses. Después de ese tiempo las mujeres ya comienzan a pintar diversos dibujos en los adornos navideños. Pero también en este caso se necesita un año de práctica de media”.

Las decoradoras tienen a disposición centenares de tonos de colores especiales. Este trabajo se asemeja a la magia de las brujas, pues es impresionante cómo las mujeres de este taller logran transformar los adornos con sus decorados. Toda una pared del taller está cubierta de pinturas y otro material decorativo. Naturalmente, no pueden faltar el color de plata y de oro, pero no sólo estos, como apunta Regina Jáklová.

Foto: Ondřej Tomšů
”Aquí por ejemplo, tenemos una figurita en forma de un muñeco de nieve. Para cada operación, la pintora debe utilizar un color diferente. En este caso tiene un centenar de muñecos para decorar. Primero les pinta a todos una bufanda verde. Luego coge el rojo y les hace el gorro y la nariz. De color negro les pinta los ojos y así hasta tenerlo todo. El último paso es pasar con un pincel con pintura de plata especial por toda la superficie de los muñecos, para que brillen”.

Unas seis operaciones hace la decoradora para tener perfecto al muñeco de nieve. Y lo hace todo a mano, sin tener delante ninguna muestra de cómo proceder. Últimamente, según Jáklová, se suelen decorar los adornos de Navidad con una pintura especial que refleja la luz y brilla. Cuando estos adornos se cuelgan en el árbol de Navidad y se encienden las luces decorativas, en este tipo de adornos la luz se refleja de forma mucho más fuerte, así que el árbol brilla de verdad.

Cada año se diseñan nuevas series de adornos

Foto: Ondřej Tomšů
La fabricación de los adornos de Navidad es una labor más bien de temporada, aunque esa suele ser más larga. El trabajo más intenso se hace entre marzo y comienzos de octubre cuando los productos ya deben estar en los comercios para ser ofrecidos a tiempo a los clientes.

La mayoría de los adornos que se fabrican este año está destinada para ser presentada en el mercado la próxima temporada, o sea el próximo año, como señala Růžena Secká.

”Este año diseñamos y presentamos muestras de los adornos para la Navidad 2020. En marzo obtenemos pedidos de los clientes nacionales y extranjeros para la próxima temporada, acompañados frecuentemente de solicitudes especiales, y comienzan los preparativos de una nueva serie. A veces pueden pasar hasta dos años antes de que un adorno llegue a ser ofrecido en el mercado”.

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En agosto suele celebrarse una exhibición de los adornos para el año próximo. La oferta debe incluir al menos 2000 novedades en formas y colores de los adornos ya que a cada cliente puede gustarle algo diferente. Estos vienen a la exposición y escogen la serie que más les guste.

Cuando la serie obtiene el visto bueno definitivo del solicitante se procede a la fabricación de los adornos en mayores cantidades.

A pesar de las diferencias en los pedidos, siempre hay algo específico que llega a gustar a un mayor número de personas, según destaca la directora Secká.

”Desde hace varios años lo que más se vende en el mercado nacional son los adornos de vidrio transparente ricamente decorado y de forma diversa. También hay una gran demanda de globos de cristal de color blanco y de plata. Estos son los que más pronto se acaban en las tiendas. El año pasado el adorno más demandado fue la figura de un ángel”.

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Otra figura para el árbol de Navidad muy solicitada por los clientes es un ciempiés o un erizo. Esta última se cubre de paja que hace recordar las espinas del erizo. También es muy popular la figura de un cisne, añade la jefa del taller, Regina Jáklová.

”Entre los clientes hay una gran demanda por los cisnes. Es un producto muy bello, más cuando en su decoración se utilizan las plumas de marabú. Esto da una impresión sensacional al cisne. Y cuando se cuelga en el árbol de Navidad, es una decoración muy llamativa. Algo así no lo encontrarán en un supermercado”.

En la compañía DUV-Družstvo una trabajadora debe soplar más de 200 cisnes al día, esa es la norma. Se hacen de un vidrio liviano especial, para que las figuras no pesen mucho en las ramas del árbol de Navidad.

Una campanilla, el adorno de Navidad más demandado

El 80% aproximadamente de la producción de la compañía está destinada a la exportación. Los adornos navideños de Chequia son solicitados en Alemania, Suiza, Italia, Austria, Canadá y Estados Unidos, donde la demanda es a veces muy especial, como sostiene la directora de la compañía, Růžena Secká.

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“Los clientes extranjeros, por ejemplo de Estados Unidos, tienen un gusto un tanto diferente en comparación con los de la República Checa. El de los checos se asemeja mucho al de los suizos y piden sobre todo globos decorados de diverso color y tamaño. Mientras tanto los estadounidenses piden por ejemplo figuras de pepinos para el árbol de Navidad. O hacemos pulpos de cristal para el mercado estadounidense”.

Sin embargo hay una decoración navideña que piden casi todos los clientes, tanto nacionales como extranjeros. Y esa es una campanilla, cuyo sonido suele acompañar estas fiestas de paz y tranquilidad en todo el mundo cristiano, concluye Regina Jáklová, jefa de taller de la compañía DUV-Družstvo que se especializa en la fabricación de adornos artesanales de Navidad.

El sonido de las campanillas seguimos escuchándolo todavía al abandonar la ciudad de Dvůr Králové nad Labem, pues no logramos resistir a la tentación y en la tienda de la compañía compramos unas cuantas decoraciones de Navidad.

A ustedes, amigos, les deseamos en nombre de todo el equipo de Radio Praga Internacional que la paz y la tranquilidad les acompañe durante las Fiestas de Navidad y que sus hogares estén ricamente decorados, para acentuar el ambiente navideño. Y quizás alguno de ustedes tenga en casa un adorno navideño hecho en Chequia.

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