Crisis económica amenaza recogida selectiva de residuos en la RCh

La crisis económica golpea el sector de recogida selectiva de residuos en la República Checa. Los municipios pagarán este año centenares de miles de coronas a las empresas de transformación de desechos para mantener el sistema de clasificación de residuos.

El papel a la basura azul, el plástico a la amarilla, el vidrio a la verde y los embalajes a la de color naranja. Los habitantes de la República Checa han aprendido a clasificar los residuos y en cuanto al reciclaje de envases de plástico son los mejores de Europa.

El volumen de los residuos urbanos clasificados aumentó en el país un 13,4 por ciento en un año, pero los municipios se enfrentan ahora al problema de qué hacer con ellos. El interés de las empresas transformadoras por las materias reutilizables disminuyó, según explica Zdeñka Bubeníková, directora del departamento de residuos del Ministerio de Medio Ambiente.

“Parece que el mayor problema lo representan actualmente el papel y el plástico mezclados, que no se clasifican bien durante la recogida y que se exportaban en la mayoría de los casos a los mercados asiáticos para ser transformados. Debido a que estos mercados se han colapsado, estas materias reutilizables se acumulan en los países de la Unión Europea”, dijo Bubeníková.

Los centros checos de recogida ya han dejado de comprar el papel y cartón corrugado o exigen que se les pague por admitirlos. Además, la crisis económica provocó la quiebra de muchas fábricas de papel, vidrio y siderúrgicas que se dedicaban a transformar los desechos reciclables.

El lunes se reunieron en Praga representantes de los Ministerios de Medio Ambiente comunitarios para debatir sobre las medidas contra la crisis de residuos. Coincidieron unánimemente en que hace falta evitar que el ciudadano deje de reciclar. Daniel Vondrouš, asesor principal del Ministerio de Medio Ambiente checo, advirtió en esta ocasión que la República Checa tiene un gran porcentaje de residuos almacenados en vertederos.

“Es una situación insostenible. Es muy importante que nos acerquemos a países europeos como Holanda, Bélgica, Austria, Alemania que son capaces de reutilizar más de la mitad de sus residuos urbanos y un gran porcentaje del resto lo usan como fuente de energía. Este es el objetivo de nuestra política de residuos”, anotó Vondrouš.

El Ministerio de Medio Ambiente está decidido a ofrecer subvenciones para apoyar la clasificación de residuos en los municipios. Otra ayuda financiera vendrá de la compañía EKO-KOM, que organiza en la República Checa la recogida selectiva de desechos y fomentará el sector con cientos de millones de coronas.