Ciencia

Argiope bruennichi, foto: Kristian Peters, Creative Commons 3.0
0:00
/
0:00

Ambos temas que abordaremos en esta edición están relacionados de alguna manera con los cambios climáticos. Les contaremos que un equipo checo- estadounidense de astrónomos ha descubierto de dónde llegó a la Tierra el asteroide que pudo haber provocado el cambio climático que condujo a la extinción de los dinosaurios. Les hablaremos además de las pruebas vivientes del calentamiento global: las arañas que migran del sur de Europa hacia el norte.

¿Quién quisiera acabar como los dinosaurios?

A finales de los años 70 el físico Luis Álvarez propuso la hipótesis de que la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años se habría debido al impacto de un cuerpo cósmico sobre la Tierra.

Según Álvarez, la colisión con un cometa, un meteorito o un asteroide de gran tamaño con nuestro planeta habría lanzado millones de toneladas de desperdicios hacia la capa superior de la atmósfera. Las partículas habrían permanecido suspendidas allí durante años, oscureciendo el sol. El planeta se habría enfriado y este cambio habría provocado la extinción de los dinosaurios.

Los científicos hallaron en los años 90 al norte de la Península de Yucatán el Cráter Chicxulub que data de hace 65 millones de años. Tras investigar este cráter, concluyeron que es el vestigio de la colisión de nuestro planeta con un cuerpo celeste. Lo que no pudo precisarse entonces fue si el impacto fue causado por un cometa o por un asteroide.

Un equipo checo- estadounidense de astrónomos cree que conoce la respuesta después de realizar un minucioso estudio de un grupo de asteroides pertenecientes al cinturón que existe entre Marte y Júpiter. A raíz de cálculos matemáticos y simulaciones por ordenador, los científicos concluyeron que hace 160 millones de años colisionaron en aquella zona del cosmos dos gigantescos asteroides. Uno de los fragmentos originados por el choque impactó sobre la Luna donde surgiría el Cráter Tycho.

Otro fragmento colisionó con la Tierra, creando el Cráter Chicxulub. El impacto provocó el oscurecimiento del sol y un profundo cambio climático.

Los astrónomos checos y estadounidenses opinan que estos eventos ocurridos más allá de la órbita de Marte pudieron haber provocado otros cambios en la biosfera de la Tierra y no sólo el que causó la muerte de los dinosaurios. Consideran que semejantes impactos podrían haber influido hasta en el surgimiento y la evolución de la vida en nuestro planeta.

El equipo científico checo- estadounidense estudia además los asteroides del cinturón principal entre Marte y Júpiter con el fin de formular predicciones acerca de posibles colisiones con la Tierra. Pues, ¿quién quisiera acabar como los dinosaurios?


Las pruebas vivas del cambio climático son las arañas

Argiope bruennichi, foto: Kristian Peters, Creative Commons 3.0
Científicos del mundo entero discuten si el cambio climático que estamos presenciando es un resultado de la actividad del hombre o si forma parte de un ciclo natural periódico. La mayoría de los científicos acepta que el calentamiento global es un fenómeno innegable.

En Europa, las pruebas vivas del cambio climático son las arañas. Como consecuencia del calentamiento del clima algunos géneros de arañas amplían su hábitat rumbo al norte.

Por ejemplo, la araña Argiope bruennichi empezó a avanzar desde su hábitat tradicional en el Mediterráneo hacia regiones más septentrionales. A finales de los 90 apareció en Moravia del Sur y ahora es una especie corriente en la República Checa.

Latrodectus tredecimguttatus, viuda negra europea, foto: Chepyle, Creative Commons 3.0
Otra especie de araña que se propaga desde el sur hacia el norte del continente europeo, es la Cheiracanthium punctorium. Su hábitat abarca ahora también el territorio checo. Es la única especie de arañas en el país que es peligrosa para el hombre. El veneno que inyecta puede producir náuseas, vómitos y vértigo.

Esta especie apareció en la República Checa primero en Moravia y Bohemia del Sur. Ahora prosigue su expansión hacia el norte. Los naturalistas advierten que los encuentros con esta agresiva araña serán cada vez más frecuentes en territorio checo.

La temible araña "viuda negra", cuya mordedura puede provocar la muerte de humanos, ya apareció en Rumania, donde desató pánico. ¿Cuánto tiempo pasará hasta que se registre su presencia también en las zonas meridionales de la República Checa? El avance de la "viuda negra" no se detiene y tampoco lo hace el calentamiento climático.