El cambio climático preocupa a los checos, pero no hay acuerdo en cómo combatirlo

Foto ilustrativa: Tumisu / Pixabay CC0

Una reciente encuesta publicada por la empresa de investigación sociológica STEM y el Instituto 2050 señala que la mayor parte de la población checa se preocupa por el medio ambiente y cree en que el cambio climático está provocado por el hombre. Pero cuando se trata de medidas concretas para combatirlo, no hay acuerdo.

Titulada ‘Česká (ne)transformace’ o (No) transformación checa 2022, la encuesta muestra una sociedad checa cada vez más tolerante con respecto al cambio climático. Así recapitula los resultados del estudio Jitka Uhrová, la analista principal de STEM.

El proyecto ¡Vamos a limpiar Chequia! | Foto: Flickr,  CC BY-SA 2.0

 “Existe un claro consenso en la sociedad checa de que el cambio climático está ocurriendo y de que es un problema. Que la protección del medio ambiente es necesaria y que hay que hacer algo al respecto es también una actitud muy extendida. Sin embargo, la cuestión de qué hay que hacer y cuándo es un tema en el que la gente no está tan de acuerdo”.

En el mismo estudio, el uso de energías renovables aparece como la solución preferida por los checos para hacer frente al problema. No obstante, cuando se trata de decidir la urgencia a la hora de implantar cualquier medida, las respuestas son más diversas. Lo explicó para la Radio Checa Jan Krajhanzl, psicólogo social del Instituto 2050, la otra organización responsable de la encuesta.

Jan Krajhanzl | Foto: Michaela Danelová,  Český rozhlas

“El 50% de los encuestados afirma que le gustaría que la protección del medio ambiente se llevara a cabo cuanto antes. Incluso cuando preguntamos explícitamente si, debido a los problemas que han surgido como consecuencia de la guerra en Ucrania, debería haber algún tipo de suspensión de las medidas contra el cambio climático, la mitad de los encuestados sigue diciendo que no. Otro grupo, del 15 al 20% afirma que la protección del clima debería llevarse a cabo de forma intensiva a lo largo de esta década”.

Entre los más de 2000 encuestados de una muestra de residentes checos mayores de 18 años, el estudio divide a la población en seis grupos con distintas actitudes frente al cambio climático.

“Los "partidarios optimistas", que constituyen entre una quinta y una cuarta parte de la población checa, son las personas que dicen: "Podemos hacerlo, nos abre grandes oportunidades, podemos arreglárnoslas económicamente y podemos ayudarnos mutuamente"”.

Foto ilustrativa: Chris LeBoutillier,  Pixabay,  CC0 1.0 DEED

En términos generales, el 50% de la población checa apoya la transición del país hacia fuentes de energía más sostenibles: los ya mencionados ‘partidarios optimistas’, y el 25% restante, en el que prevalece cierta preocupación sobre las consecuencias económicas que el cambio a energías renovables pueda tener en el país.

La otra mitad de la población encuestada tiene opiniones más dispares.

Foto ilustrativa: Fabrice Florin,  Flickr,  CC BY-SA 2.0

Este grupo lo componen los que se muestran indecisos con respecto a la instauración de una economía con bajas emisiones de carbono (13%), los que tienden a desconfiar del Green Deal europeo (13%) y el grupo al que los sociólogos responsables de la encuesta se refieren como ‘opositores acérrimos’ (cerca del 20%).

“Este grupo rechaza todo lo relacionado explícitamente con la transición a una economía baja en carbono. Sin embargo, vuelvo a subrayar que incluso este grupo apoya los recursos renovables, el ahorro de energía, el aislamiento de los edificios, etc. Pero cuando se trata de cuestiones políticas, son claramente los más firmes opositores”.

El 7% restante constituye un sexto grupo que se muestra indiferente a las cuestiones climáticas.

Foto ilustrativa: Liz West,  Flickr,  CC BY 2.0

El tema de la transición a una economía con bajas emisiones de carbono es muy complejo para el ciudadano medio, dice Jan Krajhanzl, como demuestra el escaso conocimiento del Green Deal europeo entre los encuestados.

“Nueve de cada diez checos dicen saber poco o nada sobre el Green Deal. Cuando se trata de cuestiones específicas como qué es la neutralidad de carbono, qué compromisos medioambientales ha asumido la República Checa, qué sabe de la prohibición de los motores de combustión, si es la inflación lo que más influye en el precio de la energía o se debe a otros factores; solo entre el 15% y el 20% de la población puede responder correctamente a estas preguntas básicas”.

Como norma general, el estudio revela que las medidas que implican apoyo financiero o subvenciones son bien recibidas por la población, mientras que los impuestos y las prohibiciones tienen un bajo grado de aceptación.

Foto ilustrativa: Rawac,  Wikimedia Commons,  public domain

En la conclusión del estudio, los investigadores advierten que, aunque la población checa tiene una actitud positva hacia la protección del medio ambiente, los responsables políticos deben enfrentarse a la preocupación por las repercusiones económicas y sociales de la transición a una economía con bajas emisiones de carbono y a la rapidez con la que podrían producirse estos cambios. Los autores recalcan también que la transformación no será aceptable para el público en general al menos que exista un plan elaborado sobre cómo afrontar sus consecuencias sociales. Sin esta aceptación, dicen, no puede haber ninguna transformación.

Autores: Marina Vidal Rico , Anna Fodor
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