Ciencia

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En esta edición les ofrecemos los siguientes temas:" Tests clínicos de un fármaco checo contra al cáncer" ...y ..."Botellas ecológicas que se convierten en polvo blanco, inocuo para la naturaleza".

Tests clínicos de un fármaco checo contra el cáncer

En clínicas de la República Checa, Estados Unidos y Gran Bretaña se realizan tests clínicos de un fármaco checo contra el cáncer. Los resultados son muy prometedores.

La idea de sintetizar este fármaco nació en el Instituto de Química Macromolecular de Praga. Los científicos han descubierto que una sustancia cuya composición química se parece a la de las lentes de contacto, puede servir como portador, que transportará el medicamento anticancerígeno hasta el tumor sin dañar durante su camino a las células sanas.

La quimioterapia clásica causa enormes daños al organismo del paciente que padece de cáncer ya que afecta a su sistema inmunológico. El preparado checo no daña las céculas sanas y por lo tanto no perjudica la respuesta inmunológica.

El preparado, que está siendo testado, puede ser comparado a un cartero que transporta el medicamento hasta el tumor. Una vez entregado "el envío", el destinatario, es decir el tumor, abre "el sobre" y empieza a ser curado.

El fármaco, preparado por científicos checos, podrá proporcionar a los pacientes que padecen cáncer, una mejor calidad de vida. Permite,además, que en la lucha contra el cáncer ayude al paciente también su sistema inmunológico.

Los resultados de los tests en animales parecen casi milagrosos, y en los humanos son muy prometedores. Las pruebas clínicas requerirán, sin embargo, varios años más.

Botellas ecológicas

El bioquímico checo, Petr Wojnar, ha inventado un material plástico para la fabricación de botellas que se descomponen al cabo de algunos años, convirtiéndose en polvo blanco. El invento podría ayudar a resolver el dramático problema de las botellas de plástico, esparcidas hoy en día por todo el planeta.

En la República Checa se fabrican anualmente mil millones de botellas de plástico. La mayoría de ellas acaba en los vertederos, donde necesitarán cien años para descomponerse.

El año pasado llegaron al mercado checo 65 mil toneladas de botellas de plástico y tan sólo 21 mil toneladas pasaron a ser recicladas.

Por el contrario, las botellas ecológicas del inventor Petr Wojnar se convierten en polvo, inocuo para la naturaleza. El material plástico utilizado para su fabricación se obtiene a partir del almidón.

Petr Wojnar dice que no es el único bioquímico que ha obtenido un plástico a partir de almidón o de harina. El problema consistía en que tales plásticos eran muy caros. Wojnar afirma que ha solucionado el problema del coste: un kilo de su plástico ecológico cuesta apenas 1 euro.

El descubrimiento de la botella biológica es para el bioquímico Petr Wojnar, de 60 años de edad, su patente número 200. Wojnar emigró durante el régimen comunista a Austria, donde se dedicó al estudio de los plásticos ecológicos. A la República Checa regresó tras la Revolución de Terciopelo en 1989.