Aprobado el presupuesto estatal para 2007 sin el voto del ministro de Finanzas

Vlastimil Tlustý y Bohuslav Sobotka (Foto: CTK)

La aprobación del presupuesto estatal para el próximo año demostró que los diputados no están dispuestos a ahorrar, coinciden los analistas. El ministro de Finanzas en funciones, Vlastimil Tlustý, se abstuvo en la votación en la que 149 legisladores del Partido Cívico Democrático, el Partido Socialdemócrata y el democristiano Partido Popular levantaron su mano a favor del presupuesto que cuenta con un déficit de más de 91 mil millones de coronas.

Vlastimil Tlustý y Bohuslav Sobotka (Foto: CTK)
Paradójicamente, Vlastimil Tlustý no apoyó el proyecto presentado por su propio Ministerio. El ministro justificó su postura advirtiendo sobre el déficit oculto del presupuesto que no está incluido en los 91 mil millones de coronas indicados. A ese monto, equivalente a unos 3 mil millones de euros, hay que sumar otros 213 millones de euros que los diputados repartieron de las reservas financieras estatales destinadas a las pensiones, el seguro médico de los empleados públicos, la deuda estatal y las subvenciones para los ahorros de construcción. Ese dinero, que se dirigirá a proyectos regionales, faltará a finales del próximo año.

El economista David Marek de la compañía Patria Finance está preocupado porque el presupuesto aprobado vuelve a aplazar la reforma de las finanzas públicas.

Martin Bursík y Vlasta Parkanova (Foto: CTK)
"En el momento en que tengamos altos déficits de los presupuestos y a la vez se profundice el equilibrio en el mercado exterior podríamos perder muy rápidamente el renombre, la confianza y por consecuencia las inversiones extranjeras directas. No lo parece, pero esas cosas pasan de un día al otro".

También el líder de los Verdes, Martin Bursík, criticó el hecho de que muchos diputados prefirieron distribuir subvenciones en proyectos de sus regiones en vez de centrarse en el cambio del sistema presupuestario.

Las negociaciones en el comité presupuestario del Parlamento recordaron el regateo en un mercado, indicaron algunos legisladores. El resultado es que los diputados aprobaron, por ejemplo, una subvención equivalente a 200 mil euros para la carrera Barum Rallye Zlín, organizada por una sociedad anónima, pero dijeron no a la reconstrucción del departamento ginecológico del Hospital de Písek que costaría 320 mil euros.