Visados a Canadá: la UE apoya a Chequia

La Unión Europea en su conjunto apoyó a la República Checa en el conflicto de los visados con Canadá. La Comisión Europea está en conversaciones con el país norteamericano y en septiembre tomará una decisión.

En la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los Veintisiete, el lunes en Bruselas, la República Checa encontró el alivio de la comprensión y el apoyo unánime de todos sus socios.

El jefe de la diplomacia checa, Jan Kohout, destacó la reacción de sus homólogos europeos.

“Tras nuestra intervención en la que expusimos la situación con Canadá, surgió espontáneamente un debate que evidenció claramente el apoyo tanto de la Presidencia, como de la Comisión Europea y de todos los Estados miembros”.

El apoyo de los Veintisiete fue también destacado por el canciller de la presidencia europea de turno, el sueco Carl Bildt, que espera que el diálogo con la administración canadiense lleve a una rápida solución del caso. Según Bildt, la Comisión Europea adoptará en septiembre alguna medida concreta. En teoría, la Unión Europea podría establecer la obligatoriedad del visado para los canadienses por reciprocidad. Sin embargo, tanto la presidencia sueca como la República Checa pretenden solucionar la crisis de forma dialogada y evitando aumentar la tensión entre las partes. El Ministro checo para Asuntos Europeos, Štefan Füle, así lo señaló desde Bruselas.

“Nuestro objetivo no es introducir los visados para los ciudadanos de Canadá en la Unión Europea, sino que Canadá anule los visados para los checos en su territorio”.

Canadá reintrodujo los visados después de que cientos de gitanos checos solicitaran asilo político en el país norteamericano. Especialmente crítico con la actitud canadiense se mostró el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Franco Frattini. Según el italiano, la sola idea de que exista un solo refugiado político de la República Checa, Francia o Alemania, ya es algo que contradice los principios mismos de la Unión Europea. Es evidente que se producen casos de discriminación que hay que tratar, continuó el ministro italiano, pero el derecho de asilo se refiere a algo distinto. Frattini concluyó declarando que es inaceptable considerar a la República Checa como un país inseguro. Italia en los últimos tiempos se ha distinguido por su línea dura en el trato a las minorías étnicas.

En la misma reunión de ministros de Asuntos Exteriores se abordó la entrada de Islandia en la Unión Europea. Štefan Füle apoya su ingreso, así como el de los países de los Balcanes occidentales y Turquía.