Viena teme la afluencia de refugiados por ampliación de Schengen

Mirek Topolánek y Alfred Gusenbauer (Foto: CTK)

Viena se queja de la creciente afluencia de refugiados a su país tras la ampliación del espacio Schengen el pasado 21 de diciembre. Ese fue uno de los principales temas de las deliberaciones que mantuvo el primer ministro checo, Mirek Topolánek, con el canciller de Austria, Alfred Gusenbauer, durante su visita oficial de un día a la capital austríaca.

Mirek Topolánek y Alfred Gusenbauer (Foto: CTK)
El aumento de solicitantes de asilo en Austria tras la anulación de controles fronterizos desasosiega a los políticos de ese país.

Las autoridades austríacas registran centenares de refugiados que piden asilo en la República Checa y Polonia, pero están esperando la ejecución de los trámites en Austria gracias a la libre circulación de personas dentro del espacio Schengen, explicó Alfred Gusenbauer, quien calificó la situación como inaceptable.

Ambos políticos acordaron reforzar la cooperación bilateral de la policía en las zonas fronterizas, resaltó Mirek Topolánek.

“Pese a las expectativas positivas, el movimiento migratorio va en aumento y nosotros tenemos que solucionar de alguna forma este problema”, dijo el primer ministro checo.

Otro de los temas candentes de las deliberaciones fue la anulación del contrato de adquisición de unos 200 carros blindados austríacos Pandur por el Ejército checo.

En diciembre pasado, el Gobierno checo anuló el contrato debido al incumplimiento de los compromisos contractuales por parte de la compañía Steyr. Sin embargo, el primer ministro checo reiteró que volverán a negociar con la empresa sobre la eventual renovación del contrato.

“El contrato no está muerto y existen variantes de cómo resolver el asunto: desde la renovación del contrato con esta empresa hasta la convocación de un nuevo concurso”, subrayó Mirek Topolánek.

Central nuclear Temelín
Por otro lado, Gusenbauer y Topolánek expresaron estar satisfechos con el buen funcionamiento del comité intergubernamental que se encarga de supervisar la seguridad de la central nuclear checa Temelín, situada cerca de la frontera con Austria, que representa un eterno punto de discordia entre ambos países.

Mirek Topolánek desmintió en Viena las especulaciones de la prensa austríaca de que el Gobierno checo tiene previsto construir en el futuro dos nuevos bloques de esta central.