V4 apoya una solución europea común a la crisis de inmigración

Cumbre de los líderes del Grupo de Visegrád (V4) y Macedonia y Bulgaria, foto: ČTK

La crisis de inmigración se puede solucionar únicamente de una manera común a nivel europeo. Así coincidieron en Praga los líderes del Grupo de Visegrád (V4) en una cumbre a la que asistieron también como invitados especiales Macedonia y Bulgaria. En todo caso, estos dos países deberían recibir un mayor respaldo por parte de la Unión Europea con respecto a la protección de sus fronteras, resaltaron los asistentes a la reunión.

Cumbre de los líderes del Grupo de Visegrád (V4) y Macedonia y Bulgaria, foto: ČTK
Los jefes de Gobierno de la República Checa, Polonia, Hungría y Eslovaquia rechazaron las especulaciones de protagonizar una rebelión centroeuropea contra el proyecto alemán para buscar salida a la crisis de inmigración.

Mientras que Angela Merkel considera como el mejor camino el que va por una estrecha cooperación con Turquía, el V4 estaba barajando la posibilidad de cerrar la ruta balcánica de entrada de refugiados a Europa.

Angela Merkel, foto: ČTK
Pero una vez clausurada la cumbre de Praga, el primer ministro checo, Bohuslav Sobotka, aseguró que los integrantes del V4 han llegado a un consenso unánime para respaldar una “solución europea”.

“La crisis de inmigración es un problema europeo y no se puede solucionar de otra manera que por medio de un procedimiento europeo común. Considero esta cumbre como una importante contribución activa de los participantes a la búsqueda de una resolución europea realista”, expresó.

OTAN ayudará a proteger la UE

Sobotka reiteró que el V4 apoya plenamente el esfuerzo de lograr el cumplimiento del plan de acción sobre refugiados acordado entre la Unión Europea y Turquía, así como la necesidad de ayudar a Grecia a cumplir las condiciones obligatorias para todos los miembros de la zona Schengen.

Bohuslav Sobotka, foto: ČTK
El jefe del Gobierno checo, además, insistió en la necesidad de cooperar con la OTAN en la protección de la frontera exterior de la Unión Europea.

“Hemos coincidido en la necesidad de reforzar la protección de la frontera exterior de la UE y crear, cuanto antes, una guardia europea fronteriza y costera. Apoyamos el refuerzo de las actividades de la OTAN en la protección de la frontera exterior y una intervención enérgica contra los traficantes de personas y falsificadores de documentos. Además, apoyamos la puesta en marcha de la política de devolución de los inmigrantes económicos que no reciban asilo en Europa”, dijo.

El primer ministro checo acentuó también la necesidad de que la Unión Europea preste más apoyo a Macedonia y Bulgaria en cuanto a la protección de sus fronteras.

V4 cuenta con un “plan B”

Foto: ČTK
En caso de que fracase la solución europea de la crisis, los líderes del V4 admitieron que cuentan con la realización de un plan B, que supone la creación de una frontera provisional del espacio de Schengen al sur de Hungría, según indicó el primer ministro eslovaco, Robert Fico.

“Me alegraría si nuestros amigos griegos nos sorprendieran con la implantación de las medidas necesarias, pero debo decir que soy un poco pesimista. Por eso aplaudo el hecho de que hayamos tratado en esta reunión también el plan B, que cuenta con la colaboración con Macedonia y Bulgaria. Eslovaquia apoya plenamente su incorporación en el espacio de Schengen. Si dicha zona puede acoger a países que no cumplen sus deberes, ¿por qué no debería aceptar países que hoy cumplen sus obligaciones sin problemas?”, preguntó.

Robert Fico, foto: ČTK
Según el jefe del Gobierno eslovaco, el plan B debería ponerse en marcha en caso de que Europa no logre reducir el número de inmigrantes antes de abril.

Su postura la dará a conocer también en la cumbre de la Unión Europea que tendrá lugar este jueves y viernes en Bruselas.