Una prueba más dura que los exámenes: aumentan los alquileres para estudiantes checos

Los alquileres de pisos estudiantiles y dormitorios universitarios registran un considerable aumento en 2026. RPI conversó con alumnos de diversas universidades para entender el impacto de este incremento.

“Yo soy solamente un pobre estudiante,” es una frase que se repite, bastante en broma y un poco en serio, entre los jóvenes checos que no tienen trabajo fijo y dedican la mayor parte de su tiempo y esfuerzos a avanzar en su carrera académica.

Cuando encuentran un hueco libre, no dudan en ocuparlo con un trabajo a media jornada. A la hora de salir a pasar un rato con sus amigos, eligen los locales con precios llamados “estudiantiles”, es decir, establecimientos que ofrecen productos con un valor reducido para este grupo de futuros profesionales. Para los estudiantes, no se trata solo de una cuestión de ahorro, sino, muchas veces, la única posibilidad que pueden permitirse.

Dormitorio universitario | Foto: Aneta Štokrová,  Český rozhlas

El próximo año académico se sentirá todavía más ajustado, debido, fundamentalmente, al aumento de los alquileres de pisos de estudiantes y dormitorios universitarios.

En algunas ciudades se ha registrado un incremento de hasta el 10% con respecto al año pasado, según datos recogidos por Sreality, una plataforma online de alquileres que presta sus servicios a cambio de una comisión.

Dormitorio universitario | Foto:  Matěj Vodička,  Český rozhlas

Una de las alternativas que han encontrado algunos alumnos es vivir en pisos compartidos, como describe una estudiante de Brno.

“Durante todo el año pasado viví en el dormitorio Vinařská de la Universidad Masaryk. Es una de las más modernas que tiene esta universidad. Son tres bloques, uno al lado del otro, y ahí viven un montón de estudiantes, la mayoría, estudiantes internacionales de Erasmus. Durante el año pasado, pagaba cada mes alrededor de 310 euros por una habitación para dos personas, donde teníamos a disposición una cocina pequeña y un baño privado, así que no teníamos que compartirlos con otra gente. Eso era bueno. Por otro lado, diría que pagar 310 euros por una cama en una habitación compartida es demasiado. Esa fue una de las razones por las que decidí mudarme a un piso estudiantil. En ese piso compartido voy a pagar 185 euros por mes y unos 20 euros de costos adicionales. Estaré en una habitación de tres personas y en todo el piso vivirán cinco de nosotros”.

Estudiante de Brno Anna | Foto: archivo personal

Según Sreality, una habitación individual en un piso compartido en Praga saldrá alrededor de 500 euros contando costos adicionales. En Brno, unos 400 euros, mientras que en Hradec Králové y Pardubice este mismo alquiler rondará los 330 euros, y en Pilsen, un poco menos, alrededor de 290. En Zlín y České Budějovice, por otro lado, un alquiler de estas características saldrá la mitad que en la capital.

En este contexto, Bezrealitky, una plataforma que ofrece alquileres sin cobrar comisión, advierte que la oferta podría seguir encareciéndose incluso hasta finales de otoño.

Pero no todo es dinero. Según la agencia inmobiliaria RE/MAX, lo más importante para los estudiantes, además del precio, es el equipamiento del piso, entre lo que se destaca el acceso a una lavadora e internet de alta calidad.

Dormitorios universitarios

Palachova kolej  (Dormitorio universitario Palach en Praga) | Foto: Marek Stožický,  Radio Prague International

El encarecimiento de los dormitorios universitarios no es algo nuevo: esta oferta, hace tiempo, ha dejado de ser la más barata para los estudiantes, en un tendencia que, parece, continuará al alza. En el sitio web de la DAMU (Facultad de Teatro de Academía de Artes Musicales), por ejemplo, ya se anuncia que los precios para este tipo de alojamiento se verán impactados por un incremento del 2,5%.

Estudiante de České Budějovice Tatiana | Foto: archivo personal

Los dormitorios de la Universidad Carolina, por su parte, subieron sus precios en mayo, teniendo en cuenta los datos de la inflación acumulada, especialmente durante 2024 y 2025, como comunicó a Radio Praga Internacional Tereza Vrublová, del departamento de comunicación de la Universidad Carolina. Los alquileres de habitaciones individuales deberían oscilar entre 7 y 18 euros por una noche y los de habitaciones de dos personas, entre 5 y 10 euros. Estos precios incluyen el impuesto sobre valor añadido, la conexión al internet y otros costes adicionales.

Una estudiante de la Facultad de Teología Husita de la Universidad Carolina nos brinda su testimonio sobre la situación del alquiler estudiantil.

Alojamiento para estudiantes de la Universidad de Economía en Praga | Foto: Marek Stožický,  Radio Prague International

“Yo uso estos dormitorios desde el primer curso. Comencé viviendo en la residencia de estudiantes Vltava, en el barrio Jižní Město. Ahí pagaba 165 euros por mes. Luego me trasladé a otra residencia estudiantil y, de repente, el alquiler aumentó unos 20 euros. Al año siguiente, el precio por noche aumentó unos 20 céntimos. Para mí, esto significa que no puedo depender solamente de la mesada de mis padres. Tuve que buscar un trabajo, lo cual no está mal. Por lo demás, pienso que los dormitorios son una buena opción para los estudiantes que vienen a Praga. El alquiler para una habitación de dos personas se mueve alrededor de 205 euros por mes y para una habitación individual, alrededor de 290 euros”.

Estudiante de Praga Anna Marie | Foto: archivo personal

Según la lista de precios de alojamiento de la residencia estudiantil en České Budějovice, el alquiler por una noche costará un euro más por noche que el año anterior. En conversación con Radio Praga Internacional, una estudiante eslovaca de la universidad explica el impacto que tiene este incremento para su economía.

“Cuando entré a la universidad en 2024, en primer curso pagaba 5,8 euros por una noche y me alojaba en una habitación para dos personas. Luego, llegó el primer aumento, por lo que empecé a pagar 6,2 euros.  Ahora, el precio ronda los 7 euros, un euro más de lo que pagaba cuando empecé la universidad. Este aumento me está quitando dinero de mi mesada. En comparación con mis amigos que estudian en Bratislava, pienso que estoy pagando demasiado”.

Los comedores cancelan los precios de estudiante

La residencia The Fizz en Praga está destinada principalmente a estudiantes extranjeros | Foto: Marek Stožický,  Radio Prague International

Pero el precio de los alquileres no es lo único que preocupa a los estudiantes. Alumnos y empleados de las universidades suelen tener acceso a la “menza”, comedores estudiantiles que ofrecen platos con descuento. Sin embargo, a raíz de cambios introducidos por el Ministerio de Educación, este beneficio también se podría ver afectado. Algunas universidades aún dudan a la hora de subir los precios en sus comedores, mientras que otras han decidido subvencionar esta prestación con fondos propios, según un reportes, por ejemplo, de la Televisión Checa y la Administración de Instalaciones de Propósito Especial (Správa účelových zařízení, SÚZ).

Así, los exámenes no son la única preocupación para los estudiantes checos este año. Antes de ponerse a estudiar, deben pasar la prueba de conseguir un alojamiento digno y asequible, una tarea que, año a año, parece, se vuelve más compleja.

Autor: Sára Jiřičná | Recursos: Český rozhlas , Česká televize
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