“Donde sea que haya un mexicano, aunque sea el último confín de la Tierra, allí se celebra el Día de Muertos”
El Día de Muertos es una tradición mexicana, quizás la más mexicana de todas, que se conmemora no solo en México, sino en todo el mundo. También en Chequia. Porque allí donde hay un mexicano, aunque sea en el último confín de la Tierra, allí habrá una celebración de Día de Muertos.
Casi que coincide con Halloween en el calendario y tienen similaridades, sí que las tienen, pero es otra cosa. Los mexicanos repartidos por todo el mundo celebran y conmemoran a sus muertos el 1 y 2 de noviembre, fechas que el cristianismo marca como el día de Todos los Santos y el día de Todos los Difuntos.
Por eso la comunidad mexicana en Chequia se prepara para celebrar en grande el Día de Muertos, que cada año atrae y enamora a más checos. Porque de eso precisamente se trata, ser un puente entre naciones y culturas. En Praga, el epicentro de las celebraciones será en el Museo Náprstek y sus alrededores, como viene siendo habitual los últimos años. Y no será un solo día, sino dos, este sábado 31 de octubre y domingo 1 de noviembre, todo el día, como explica a RPI Roxana Velasco, del colectivo LATAM, una de las organizadoras de esta fiesta mexicana como no la hay otra igual.
ADN mexicano
“Día de muertos, manifestaciones de día de muertos ha habido y siempre va a haber, donde hay un mexicano, siempre va a haber una manifestación de día de muertos, una expresión de esta tradición. ¿Por qué? Porque nosotros crecemos con eso, lo vemos desde la primaria, te enseñan a hacer tu altar de muertos, te explican cada elemento del altar, lo llevas casi casi que en el ADN. Entonces donde hay un mexicano, estoy cien por cien segura que va a haber una manifestación de Día de Muertos. Aquí ya existían varias. ¿Qué pasa? Que el primer Día de Muertos se hizo en el en el Museo Náprstek, se reunieron todas estas manifestaciones pequeñitas para hacer una grande, una que tuviera más impacto. Y a partir de ahí, ya cada año, como en el museo les gustó, nos fueron brindando ese espacio. Y es maravilloso porque qué mejor casa que el museo de etnografías de culturas diferentes, de culturas de Asia, África y América. O sea, qué mejor casa que esa. Ahora sí nos está quedando chico, porque justamente el evento ha crecido tanto, ya tenemos más de ocho mil asistentes, pasó de un día a dos días y no cabemos”.
La importancia del altar
En una entrevista en la página del Díademuertos.cz, Roxana comenta que descubrió esa celebración en el museo casi de casualidad y se sumó con gusto.
“Yo llegué a Praga en el 2018, me invitaron a trabajar a Las Adelitas y bueno, llegué más o menos en septiembre, me tocó vivir mi primera calle mexicana, me tocaron los jueves de Mariachi y yo me dije: "Estoy en casa". Pero cuando me tocó noviembre y era el primer día de muertos, me ofrecí para hacer el altar en Las Adelitas. Entonces, monté un altar que me pareció precioso y también ahí puse las fotos de mis seres queridos. En ese mismo año, tenía el día libre, entonces qué hay para hacer en Praga, y descubrí el evento de Día de Muertos que se organizaba aquí en el museo y vine como asistente, ¿no? Como uno más. Me pareció súper bonito, me pareció muy emotivo y me enamoré de la procesión”.
Un bonito reto
Así que pronto pasó se voluntaria a organizadora.
“Y luego en 2020 ya me tocó ser parte de la dirección del Día de Muertos y fue un gran reto, pero fue un reto que abracé con mucho gusto porque no estaba sola. Había un grupo. Toda la gente que venía organizando este evento, me dio su apoyo, los artistas, reunimos voluntarios. Yo tengo una mente muy muy creativa y muy loca y voy bajando las ideas, pero luego todo el equipo como David o Amílcar, los artistas, todos los que se ponen detrás van bajando cada quien su parte y aquí no hay ensayos, no hay ni prueba ni error. Es el mismo día del evento, se pone todo y es donde sucede la magia".
Conectar y tender puentes
"Día de Muertos para mí significa conexión. Es un día en que la barrera entre los mundos se siente más delgada. Es el día en que la memoria se convierte en presencia viva y lo sentimos. Tan así es un día de conexión que a nuestro festival viene gente de Polonia, de Austria, vienen de Alemania. Hay un chico que viene de Linz que es como su segundo o tercer año y ya me ha escrito por privado para decirme, “es mi tradición de cada año”. Ahora sí somos un puente, que es la misión que nos planteamos desde un inicio, ¿no? Ser puente entre culturas. Ahora sí realmente estamos acercando México y República Checa”.
En Brno también celebran
Pero no solo Praga, también en Brno. José Manuel Rodríguez, chef del Bistro Bastardo, es uno de los organizadores de ese evento, que se celebra este sábado 31 de octubre en el café Spolek de la capital morava.
“¿Qué es el Día de Muertos? Para quienes lo descubren por primera vez, puede parecer una contradicción. Sin embargo, en México la muerte no es el final, sino un reencuentro. Esta festividad es el resultado de un hermoso sincretismo cultural. Sus raíces más antiguas se hunden en el México prehispánico. Los mexicas, por ejemplo, creían que al morir las almas emprendían un largo y difícil viaje hacia el Mictlán, el inframundo o lugar de los muertos. Con la llegada de los españoles y el catolicismo, esta cosmovisión se transformó. La tradición indígena se fusionó con las celebraciones católicas del Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos. Así nacieron los días 1 y 2 de noviembre. Las fechas en las que hasta el día de hoy el cielo y la tierra abren sus puertas. Hoy en día, las casas y los espacios públicos de México se llenan de color. Levantamos altares y ofrendas que funcionan como un puente místico entre dos mundos. Es nuestra forma de decirle a quienes ya no están que no los hemos olvidado”.
Cempasúchil y xoloitzcuintle
José Rodríguez es un conocedor de estas tradiciones mexicanas y como tal se ha ofrecido para explicarle a RPI todo el simbolismo que se esconde detrás del Día de Muertos.
“Es una invitación a sentarse en la mesa, compartir un pan, el agua, la fruta y sus platillos favoritos mientras conversamos con su recuerdo. Cada elemento en la ofrenda tiene una razón de ser y un significado imprescindible para guiar a las almas de regreso a casa. El agua. Se ofrece para mitigar la sed de los difuntos tras su largo recorrido y para darles fuerzas en su viaje de regreso. La sal. Es el símbolo de la purificación".
"Sirve para que el alma no se corrompa en su trayecto de ida y vuelta. Las velas y veladoras. Su flama representa la fe, la esperanza y son la luz que ilumina su camino en la oscuridad, guiándolos hasta el altar. El copal o incienso. Se utiliza para limpiar el espacio de los malos espíritus, así los seres queridos pueden entrar a casa sin ningún peligro. Las flores, especialmente el cempasúchil. Son el símbolo de la festividad por sus colores encendidos. Con sus pétalos amarillos y naranjas, se traza un camino aromático desde la entrada de la casa hasta el altar para enseñarles el rumbo que no se y que no se pierdan. El petate. Es un tapete tradicional tejido con palmas. Se coloca en la base del altar para ofrecer a los difuntos un lugar cómodo donde descansar tras su largo viaje. El xoloitzcuintle. Cuando la ofrenda va dirigida a niños, se coloca un juguete en forma de este perrito prehispánico. Para los antiguos mexicas, el perro era una guía espiritual indispensable, encargado de ayudar a las almas a cruzar el caudaloso río que divide el mundo de los vivos del Mictlán”.
Viva la vida
Por todo lo anterior, José Rodríguez nos asegura que esta fiesta no es triste, sino todo lo contrario.
“El Día de Muertos no es una fecha de tristeza, sino una celebración a la vida a través de la memoria. Porque en México, mientras te recuerden, nunca te habrás ido del todo. Para mí, el Día de los Muertos es la festividad más importante de nuestra cultura. Lo celebramos con una inmensa algarabía, porque honrar a quienes ya no están no tiene que ser un acto de tristeza. Los recordamos con alegría, colocando en su honor fotografías, flores, comida y hasta un buen tequila si es que a esa persona le gustaba en vida. Siempre los recibimos con una sonrisa y con el anhelo profundo de que algún día nuestras almas se volverán a reencontrar. Porque en México, mientras te recuerden, nunca te habrás ido del todo. Y si tú quieres vivir esta tradición en carne propia, tenemos una invitación muy especial para ti aquí en República Checa. Te invitamos a celebrar con nosotros en Kavárna Spolek, calle Orlí número 22, en el centro de Brno".
Bailes y disfraces
"La cita es este sábado 31 de octubre a partir de las 12 del mediodía. Tendremos un día espectacular lleno de tradición, cultura y mucha diversión. Para los más pequeños habrá pintacaritas y la tradicional piñata. También proyectaremos la película de Coco y tendremos un taller de elaboración de pan de muerto. Queremos que seas parte viva de esta hermosa tradición. Por eso, te invitamos a traer una fotografía de ese ser querido que ya no está contigo. Juntos haremos una gran explicación del altar y colocaremos tus recuerdos en nuestra ofrenda comunitaria iluminando su camino. La tarde continuará encendiéndose con música latina, salsa y bachata para bailar. Al caer la noche, nos reuniremos alrededor de una fogata para escuchar leyendas mexicanas. Además, prepara tu mejor atuendo, porque tendremos un concurso de disfraces con un gran premio al mejor disfraz, para luego cerrar la noche con una increíble fiesta y karaoke. Lo mejor de todo, la entrada es completamente gratis. Ven con tu familia, tus amigos y tus recuerdos este sábado 31 de octubre a Kavárna Spolek en Brno. No te lo puedes perder. Te esperamos para celebrar la vida”.








