Un sociólogo checo sugiere gravar el azúcar de las bebidas endulzadas para luchar contra la obesidad

El sobrepeso y la obesidad representan un riesgo para la salud de millones de personas en el mundo y a esto contribuye, entre otros agentes, el alto consumo de bebidas azucaradas.

La lucha contra el sobrepeso y la obesidad no es nada nuevo. La Organización Mundial de la Salud ha declarado que se trata de una epidemia de grandes dimensiones.

Si bien, hay una lucha en varios frentes, el sociólogo checo Daniel Prokop, de la agencia PAQ Research, recomienda gravar las bebidas endulzadas, que se encuentran entre las causantes del sobrepeso y la obesidad, para reducir su contenido de azúcar, según dijo a la Radio Checa.

Daniel Prokop | Foto:  René Volfík,  iROZHLAS.cz

“Nuestro consumo de azúcar es significativamente mayor de lo que recomendarían los médicos y expertos. Al mismo tiempo, somos un país donde un número de personas superior a la media padece sobrepeso y obesidad. Y también somos un país que consume bebidas azucaradas por encima de la media”.

El sociólogo indica que, al lado de los graves problemas de salud, que derivan del sobrepeso y la obesidad, tenemos aquí un problema económico que afecta a todos los contribuyentes en gastos para el sistema Sanitario y Social, provocando las llamadas externalidades negativas en el sentido de que la carga se transfiere a otros sistemas por los que paga la ciudadanía.

Por lo tanto, tiene sentido gravar aquellas cosas que tienen externalidades e impactos negativos en los contribuyentes, subrayó Prokop.

Foto ilustrativa: Counselling,  Pixabay,  Pixabay License

Pero volviendo al consumo excesivo del azúcar añadido a bebidas como gaseosas, refrescos, bebidas energéticas, lácteos endulzados y otras, el sociólogo propone su reducción para beneficio de la población. Y para que funcione, debe hacerse de tal manera que se vincule la tributación, en la medida de lo posible, al volumen de azúcar. Esto motiva a las personas a beber bebidas sin azúcar o menos endulzadas. Y al mismo tiempo se impulsa a los productores a que no pongan 112 gramos de azúcar por litro, sino setenta gramos, porque así tendrán un impuesto más bajo.

“Las bebidas azucaradas se diferencian por su contenido de azúcar por litro. En el mercado checo, algunas tienen incluso 112 gramos por litro. La tributación de las bebidas azucaradas funciona en 50 países del mundo y en 12 países europeos. Y en la mayoría de los casos condujo a una reducción significativa del consumo, alrededor del 15% en promedio. En Gran Bretaña, por ejemplo, el consumo de azúcar en bebidas endulzadas ha disminuido un 35%.

Foto ilustrativa: Lenka Žižková,  Radio Prague International

Desde la Asociación de Fabricantes de Bebidas No Alcohólicas indicaron que no están de acuerdo con las propuestas del sociólogo Prokop. En declaraciones para la agencia ČTK la portavoz de la entidad, Veronika Jakubcová, dijo que “países como Finlandia o el Reino Unido son los que más gravan las bebidas, pero todavía luchan contra el aumento de la obesidad”.

De acuerdo con Prokop, no es cierto que la medida no haya tenido efecto en Gran Bretaña, porque hay un 35% menos de consumo de azúcar y es porque se ha reducido la cantidad de azúcar en las bebidas. Desde el punto de vista de las eventuales pérdidas de los productores de bebidas azucaradas, Prokop subrayó que la experiencia extranjera muestra que los fabricantes tienen la posibilidad de producir más bebidas sin azúcar y más bebidas con menos azúcar sin que esto tenga un impacto negativo en el volumen de negocios, pero representa un paso positivo en la producción de bebidas menos dañinas para la salud.

Autores: Jan Pokorný , Freddy Valverde | Fuente: Český rozhlas
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