Trascender estereotipos: Las siete cabritas salen en checo

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Siete mujeres que han trascendido estereotipos y prejuicios, por sí mismas y también por otras mujeres. En "Las siete cabritas" la autora mexicana Elena Poniatowska narra los destinos de siete artistas de su país, que sin duda merecen salir de la sombra de sus colegas masculinos. El libro, como primera obra de Elena Poniatowska, llegó hace poco también a manos del lector checo. Más con la traductora Anna Tkácová.

"Ztrestená sedma", así la traductora Anna Tkácová transfirió al checo el título del libro de la autora mexicana, que según sus propias palabras se siente más periodista que escritora. Anna Tkácová oyó el nombre de Elena Poniatowska por primera vez en los cursos de literatura en la universidad. ¿Y sus siguientes encuentros con la obra de Elena Poniatowska?

"Fue hace muchos años porque me interesaron muchísimo los acontecimientos de 1968, entonces, conocí a la autora por medio del libro ´La noche de Tlatelolco´. Después leí también ´Hasta no verte, Jesús mío´. Eso fue hace unos diez años".

Se ofrece la pregunta de por qué Anna Tkácová no tradujo uno de los libros más conocidos de Elena Poniatowska, ¿por qué eligió "Las siete cabritas"?

"Trabajé en la traducción de otro libro, pero me llamó la propetaria de la editorial para preguntar si no quería traducir ´Las siete cabritas´ porque tuvieron que cambiar la traductora que rechazó la traducción. No conocía este libro, pero después de leerlo tuve muchas ganas de traducirlo porque me atrajo muchísimo".

Ya ven, estimados oyentes, que los caminos de un traductor, o si quieren de una traductora, son inescrutables. Pero Anna Tkácová no lamenta nada. Al contrario. Según reveló, una de las cosas que despertaron su interés por "Las siete cabritas" fue el hecho de que el libro expresara muchas emociones e impresiones que ella misma tuvo al visitar por primera vez México, en el año 1995. ¿Qué impresiones fueron?

"Ante todo el asombro, la sorpresa, la fascinación, el encanto. Tenía el sentimiento de tener alas de poder superar todos los obstáculos. Al ver los murales me sentí feliz de ver por lo menos en las paredes un mundo feliz, porque la realidad mexicana es totalmente distinta. Esto a la vez provocó en mí más bien decepciones".

"Las siete cabritas" surgieron en base a correspondencia, entrevistas, artículos de prensa de la época, y obra de las protagonistas. Y fue el estilo de escribir de Elena Poniatowska el que causó más problemas a Anna Tkácová a la hora de traducir.

"Es el estilo periodístico, a veces Elena Poniatowska mezcla varios estilos. La sintáxis a veces es un poco rara porque muchas frases no tienen término, en la mitad de una frase empieza otra idea que no tiene nada que ver con lo dicho anteriormente. Eso fue muy difícil traducir. Y también algunas realidades típicamente mexicanas. Algunas cosas las pude averiguar en diccionarios, en Internet o en libros. Pero otras no, entonces, busqué la ayuda del agregado cultural mexicano que me ayudó muchísimo".

De las siete protagonistas la "favorita" de la traductora Anna Tkácová es la pintora María Izquierdo, cuyo retrato aparece también en la portada de la edición checa de "Las siete cabritas".

"Querido, Diego, te abraza Quiela", es otra obra de Elena Poniatowska que emocionó a Anna Tkácová y que valdría la pena de traducirla al checo.

"Es la correspondencia ficticia de una pintora rusa, Angelina Bielowa, que fue diez años esposa de Diego Ribera".

"Las siete cabritas" de Elena Poniatowska no es el primer libro que Anna Tkácová tradujo del español al checo.

"El primer libro que traduje fue de Carlos Fuentes, su ensayo de casi trescientas páginas que se llama ´El espejo enterrado´. También traduje algunos ensayos de autores hispanoamericanos que aparecieron en la antología de Anna Housková, que en checo lleva por título ´Druhý b"eh západu´."

¿Y qué proyectos, como traductora, tiene Anna Tkácová para el futuro?

"Tengo muchos proyectos, pero no se cuáles lograré cumplir. Ante todo quiero acabar la traducción de ´Los ojos del Icono´, de José Jiménez Lozano. Luego, me gustaría traducir algo más sobre Sor Juana Inés de la Cruz, y vacilo entra la obra de Octavio Paz y Ramón Xirau. Los dos escribieron una biografía muy interesante de Sor Juana Inés de la Cruz. Y por fin me gustaría traducir el diario de Zenobia Camprubí, que era la esposa de Juan Ramón Jiménez".