¿Será competitiva la economía checa en la UE?

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En la ciudadanía checa prevalece la opinión de que la entrada a la Unión Europea traerá automáticamente un aumento en su nivel de vida y una ayuda financiera de los fondos estructurales. Los expertos advierten: esto no es del todo cierto.

Los economistas checos y comunitarios coinciden en que la adhesión a la Unión traería a la República Checa en la primera fase más obligaciones que ventajas. Para convertirse en miembro con igualdad de derechos, este país debe someterse primero a un radical mejoramiento tanto económico como institucional.

En lo que se refiere a los aspectos económicos, queda claro que tan sólo una economía fuerte, consolidada y eficaz puede imponerse en la fuerte competencia que reina en los mercados comunitarios. La economía checa, por el momento, no lo es, opina el diario financiero Hospodárské Noviny.

El oficialismo checo debería darse cuenta de que la competitividad en el marco de la Unión Europea se basa en la aplicación de las tecnologías más avanzadas, en la producción de artículos capaces de ser exportados y en un aceptable coste de producción, y apostar por el desarrollo científico y de las tecnologías informáticas.

Si los políticos checos no toman medidas para impedir que los obreros calificados trabajen por una pequena parte del salario que suelen recibir sus pares de la Unión, la República Checa se convertirá en una provincia comunitaria a la que los inversionistas trasladarán su producción en busca de mano de obra barata, enfatiza Hospodárské Noviny.

La República Checa tiene que realizar una radical reforma económica que aumentará su competitividad, mejorará la gestión de las empresas y llevará a la bancarrota a las empresas ineficaces. Los expertos en la materia advierten de que si el país no procede en esta reforma, la entrada en la Unión podría desembocar en la acentuación de la pobreza y el incremento significativo del desempleo.