Praga, un futuro centro de inteligencia artificial

Foto ilustrativa: geralt / Pixabay, CC0

Chequia podría convertirse en un centro de desarrollo de inteligencia similar a Silicon Valley. Al menos ese es el objetivo de la iniciativa Prg.ai creada por expertos checos.

Sara Boutall,  foto: archivo personal de Sara Boutall

Sara Boutall tiene cinco títulos universitarios, dos de la prestigiosa Universidad de Oxford. Ha regresado a Chequia para apoyar al sector tecnológico local y el potencial innovador que, en su opinión, este posee.

Boutall forma parte de la iniciativa Prg.ai que se ha planteado convertir a la República Checa en un centro por excelencia en el campo de la inteligencia artificial. La idea es que, en lugar de irse a Zurych o Sillicon Valley, las mentes más brillantes se concentrarían en Praga. Según Boutall, el talento en Chequia no falta.

“Veo que la gente aquí tiene un talento enorme, con excelente educación. Formamos también una sociedad muy buena, mejor de lo que creemos. Pero cada uno hace las cosas por su cuenta y los esfuerzos están muy dispersados. Y eso nos frena y nos impide estar donde ya podríamos estar”.

Uno de los obstáculos que se presentan es que se sabe poco en el mundo sobre los logros científicos y tecnológicos checos, a pesar de que son numerosos. Equipos de la Universidad Técnica de Praga (ČVUT), por ejemplo, han conseguido varios logros en competiciones internacionales prestigiosas en los últimos años. Si fuera en Estados Unidos, la noticia llenaría los telediarios y las páginas de los periódicos, pero los checos son demasiado humildes, cuenta Boutall.

“Sé que a mucha gente le desagrada, pero los estadounidenses lo hacen muy bien y trae sus frutos. Me refiero a las relaciones públicas, que hasta ahora no se han desarrollado mucho aquí. Los checos son una nación a la que no le gusta presumir, pero contamos con resultados excelentes y nadie lo sabe”.

El marketing es una de las grandes tareas de las empresas tecnológicas. Otro es crear un ambiente  conveniente para los desarrolladores. Según Boutall hace falta ofrecerles proyectos interesantes que les permitan crecer.

Además, es importante limitar la carga burocrática y mejorar la oferta financiera. No solo en tema de salarios sino también en cuanto a los impuestos que las empresas deben pagar en Chequia.

“Las empresas que llegan del extranjero pagan impuestos mínimos, pero las empresas checas que apenas van sobreviviendo de un año a otro, pagan mucho más. Si logramos que la gente talentosa no se vaya y se quede en el país, la machacamos de esta manera”.

Para lograr cambiar el clima en torno a la inteligencia artificial es importante, según Boutall, que también el público general comprenda que se trata de un tema conectado a la vida común y corriente. Suele utilizarse en la medicina o la producción industrial, pero la gente no lo sabe, cuenta Boutall.

Foto ilustrativa: Gerd Altmann,  Pixabay

“Todos consideran la inteligencia artificial como una burbuja aislada de robots o algo así, diseñada para unos cuantos nerds. Pero la inteligencia artificial se puede aprovechar en muchos ámbitos y forma parte de todos los aspectos de la vida y la gente muchas veces ni se da cuenta de que la utiliza”.

Además, de acuerdo con Boutall, en los países donde la inteligencia artificial prospera, el sector es capaz de contribuir con miles de millones a los presupuestos nacionales.

La iniciativa Prg.ai se propone varios objetivos, además de crear un ecosistema favorable al desarrollo de la inteligencia artificial quiere formar a grandes talentos en Chequia y motivarlos a que se queden en el país, al igual que atraer a expertos del extranjero.

Otro de sus fines será una “humanización” de la inteligencia artificial. Prg.ai quiere abrir un debate sobre los aspectos éticos, legales y económicos de esta actividad científica.

Autores: Romana Marksová , Vojtěch Koval
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