Nutriscore, el nuevo código nutricional de etiquetado de alimentos, llega a Chequia
Varios fabricantes de alimentos adoptarán en Chequia el nuevo código nutricional Nutriscore en su etiquetado. El código clasifica a los alimentos según sean más o menos saludables. Su implantación se iniciará el próximo año.
La sociedad de nuestros días ha llevado el culto a la salud y al bienestar a un nuevo nivel. Cada vez son más personas las que se esfuerzan por desarrollar hábitos saludables, donde la alimentación juega un papel decisivo. El consumidor actual tiende a preocuparse cada vez más por qué come y qué no o por la procedencia y naturaleza de estos productos, es decir, reclama más información.
Algunas empresas, como Danone o Nestlé, han ido en esta dirección al anunciar la implantación del código nutricional Nutriscore en Chequia. Se trata de un código de colores, similar a un semáforo, con el que se etiquetarán y clasificarán los productos según sean más o menos saludables. Tomáš Prouza, director de la Asociación de Comercio y Turismo, se pronunció acerca de este nuevo sistema de etiquetado.
“Los checos tienen un problema importante con sus hábitos alimenticios. Hace diez años, solo alrededor del 25% de los checos tenían sobrepeso y ahora es casi el 50%. Como todos sabemos, tener sobrepeso u obesidad tiene un impacto negativo significativo en nuestra salud y cambiar nuestro hábito alimenticio es la forma más fácil de abordar ese problema”.
El sistema ya fue implantado en diferentes partes de Europa, como Francia, Alemania, Bélgica o España, y se espera que con el tiempo se convierta en la base de un sistema europeo común de etiquetado. Los resultados hasta el momento son realmente prometedores según Prouza, quien afirmó que los países donde ya se aplica han experimentado cambios importantes en los hábitos de consumo de la población.
“Cuando hablamos con nuestros colegas franceses y belgas vemos que tiene un impacto significativo en los hábitos de compra. Cuando eliges una opción en un supermercado no tienes tiempo para estudiar la información de la etiqueta con respecto a los valores nutricionales o energéticos, lo que te hace detenerte y pensar es cuando ves verde o rojo.”
Nutriscore es un sistema de etiquetado promovido por diversas organizaciones médicas y fabricantes de alimentos. Se trata de una especie de semáforo nutricional. Se basa en un código de colores y letras que van del verde, el nivel más alto, al rojo y de la A a la E. Este semáforo valora los aportes nutricionales positivos como el aporte en frutas y verduras, fibra o proteínas, y también los negativos como la cantidad de azúcar de un producto, la sal, las calorías o las grasas saturadas.
“Utilizando una metodología científica acordada, simplemente calcula los puntos positivos y negativos en cada alimento y se le asigna a ese alimento una de las cinco letras de la A a la E, siendo A el alimento más saludable y E una advertencia de que debemos pensar en cuánto podemos consumir de esa comida".
Es cierto que la ausencia de un código común de etiquetado hace que en muchas ocasiones el consumidor se sienta perdido. Sin ir más lejos, es muy común que este se encuentre diariamente con productos en cuyo envase se estampan términos como "natural", "bajo en grasas", "artesano" o "light". En muchas ocasiones, se trata de simples engaños para el consumidor.
“Es muy simple. Siempre se coloca en el frente del paquete, para que se vea cuando uno mira en los estantes. Entonces cuando uno tiene, por ejemplo, 25 tipos diferentes de jamón, se ve claramente cuál tiene un menor contenido de sal o aditivos y, por lo tanto, es una opción más saludable".
Sin embargo, la adopción de este código también genera una fuerte polémica y oposición. Muchos denuncian las disonancias e incoherencias en las que este sistema cae a la hora de calificar a los productos. Por ejemplo, fue bastante sonado el caso de España, en 2018, donde especialistas afirmaron que el aceite de oliva virgen extra recibía mucha peor calificación, una D, que la Coca Cola Zero, una A. Esto se debe a que el barómetro se realizaba sobre 100 gramos de producto y consideraba que el aceite era todo grasa.
El epidemiólogo francés Serge Hercber, creador de Nutriscore, tuvo que salir al paso de las críticas en sus redes sociales. "Esta clase de correcciones no afectan a los principios en los que se basa el algoritmo validado detrás de Nutriscore”, afirmó, así como que el sistema funciona eficazmente para el 98% de los alimentos.