Murió Vasil Biľak, el dirigente comunista que invitó a las tropas soviéticas a Checoloslovaquia en 1968

Vasil Biľak, foto: ČTK

A los 96 años de edad murió en la madrugada de este jueves el antiguo líder comunista Vasil Biľak. Se trató de uno de los signatarios de la llamada ‘carta de invitación’ que buscó legitimar la invasión de Checoslovaquia por las tropas del Tratado de Varsovia en 1968.

Vasil Biľak, foto: ČTK
Vasil Biľak fue, después del jefe de la Policía Política, uno de los hombres más temidos del régimen comunista checoslovaco. Siempre se le identifico, de manera extraoficial, como el principal gestor de la llamada ‘carta de invitación’ que facilitó la llegada de los Ejércitos que invadieron el país para asfixiar la Primavera de Praga de 1968, la intentona democrática de Alexander Dubček.

Biľak fue el último sobreviviente del grupo de cinco signatarios del documento que ayudó al Kremlin a mantener tropas en Checoslovaquia hasta 1991.

Con la derrota del comunismo en 1989, producto de la Revolución de Terciopelo encabezada por Václav Havel, los signatarios de la ‘carta de invitación’ fueron llevados a los Tribunales bajo cargos de alta traición, entre ellos Biľak.

En una de sus pocas declaraciones a los medios de comunicación Vasil Biľak negó entonces ante las cámaras de la TV eslovaca conocer la existencia de la carta en cuestión.

“No sé de qué carta se trata, de qué documento, por eso no puedo decir nada. No firmé ninguna carta de invitación”.

Durante 20 años los Tribunales estudiaron el caso, pero a pesar de disponer de una copia de la carta de invitación firmada por los cinco funcionarios del Partido Comunista, no hubo fallo por falta de pruebas.

Con el ascenso de Vasil Biľak al Comité Central del Partido Comunista de Checoslovaquia al cargo de ideólogo empezó en Checoslovaquia el duro periodo de represión contra opositores y disidentes conocido como “normalización”.



Jozef Hrdlička, foto: YouTube
Después de la Revolución de Terciopelo y la llegada de la democracia al país Vasil Biľak se encerró en su residencia en Eslovaquia y se apartó de toda actividad social.

El anuncio de su deceso fue dado a conocer por el líder del Partido Comunista de Eslovaquia, Jozef Hrdlička. De los signatarios de la carta para que los Ejércitos de cinco países del Pacto de Varsovia invadieran Checoslovaquia el 21 de agosto de 1968 ninguno vive ni fue condenado.