Los extranjeros podrán donar órganos en Chequia

El Ministerio de Salud hará posible que los extranjeros puedan convertirse en donantes de órganos para paliar el déficit que padece el sistema de transplantes en el país.

Vlastimil Sršeň
Aproximadamente unas 70 personas mueren en Chequia cada año mientras esperan un transplante que no llega. El Gobierno quiere mejorar esa dura estadística cambiando la ley en lo que se refiere a los potenciales donantes extranjeros.

Aunque en el resto de Europa es habitual salvar vidas con órganos de personas de otros países, en Chequia aún no es posible, como pone de relieve Vlastimil Sršeñ, portavoz del Ministerio de Salud.

“Un extranjero puede ser receptor de un órgano en la República Checa pero sin embargo, en la práctica no puede ser donante según la ley”.

La intención del Ministerio es que eso cambie a partir de 2013. Pavel Březovský, director del Centro de Coordinación de Transplantes, cuantifica la aportación que supondrían los órganos de donantes extranjeros.

“Cada año son entre 25 y 30 los extranjeros que fallecen en las unidades de cuidados intensivos tras presentar muerte cerebral. Eso quiere decir de 100 a 130 órganos sanos. Para ello debemos estar muy seguros de que efectivamente hay tal muerte cerebral, algo que se constata si en uno o dos días no hay ningún tipo de actividad”.

En esos uno o dos días el Centro tendría tiempo suficiente para contactar con la familia del fallecido, al igual que sucede con los ciudadanos checos. En el caso de los extranjeros el trámite se realizaría a través de su embajada correspondiente.

Los órganos de extranjeros salvarán sin duda muchas vidas en Chequia cuando cambie la ley, pero para muchos eso no bastará. Se calcula en un 10% la cantidad de transplantes que se realizarán más en el país, pero eso seguirá siendo insuficiente para una lista creciente de enfermos que esperan un órgano, y que en la actualidad asciende a 900 personas.