Las marionetas checas recorren Brasil
El conjunto checo de marionetas LokVar se prepara para concluir su gira por Brasil, donde ya han realizado 42 representaciones en cuatro ciudades. Las piezas del repertorio, como ‘La Sirenita’ o ‘Juanito el checo’ se interpretan en checo con explicaciones en portugués.
Aunque los actores añaden expresiones o frases en portugués aprendidas para la ocasión, las obras son principalmente en checo. La narración resulta sin embargo inteligible gracias a la presencia de jóvenes brasileños que explican o narran lo que sucede, comenta uno de los fundadores de LokVar, Peter Varga.
“Como el cuento de ‘Juanito el checo’ es interactivo con los niños, añadimos a la escenificación unos becarios que vinieron a Praga y ensayaron con nosotros esta versión en portugués”.Se trata de cuatro agraciados con una beca del Centro Cultural del Banco do Brasil. Gracias a su colaboración se incluyeron además guiños culturales que despiertan la complicidad del público. Por ejemplo, una princesa que tiene los dientes frontales grandes y separados fue bautizada como Ronalda, en referencia al futbolista de similar aspecto.
En algunos casos las diferencias culturales eran tales que hubo que hacer cambios. Por ejemplo, los niños brasileños no están acostumbrados a que los diablos sean un personaje infantil, así que los demonios que aparecen en una de las obras tuvieron que cambiar de nombre.
“Les tuvimos que llamar duendes del bosque. Así que se dice “duendes del bosque” y aparecen dos demonios. También tuvimos un problema con el hecho de que Juanito se toma una cerveza en la taberna. Una vez vinieron con que si no podíamos cambiar eso, que si no podía tomarse un batido, que podíamos corromper a los niños. Pero yo creo que además de las marionetas también difundimos la cultura checa, y la cerveza entra dentro de ella. Así que eso no lo cambiamos”.Los niños brasileños se han enterado así además de que en las casas tradicionales checas se podía dormir encima del horno y de que existe una profesión, la de deshollinador, que se encarga de mantener limpias las chimeneas.