La Princesa de la Roca del Toro recobra su rostro después de dos mil años

La Princesa de la Roca del Toro, foto: archivo del Museo Regional de Moravia

Un nuevo objeto se expone en el Museo Regional de Moravia, en la ciudad de Brno. Se trata de un busto de una mujer que vivió en el actual territorio de la República Checa hace unos 2.500 años, y cuyo rostro fue reconstruido por los antropólogos en base a su cráneo.

La Princesa de la Roca del Toro, foto: archivo del Museo Regional de Moravia
La Princesa de la Roca del Toro (Princezna z Býčí skály). Los arqueólogos y antropólogos denominaron así los restos humanos de una mujer, o sea de un cráneo y huesos humanos, rodeado de joyas que datan de la segunda mitad del siglo VI a.C., y que fueron descubiertos a finales del siglo XIX en una cueva dentro de la llamada Roca del Toro, en Moravia. Ahora los antropólogos lograron reconstruir el rostro de esa mujer, y los resultados de su trabajo se pueden ver en el Museo Regional Moravo, en Brno. El motivo de la reconstrucción lo describió Petr Kostrhun, funcionario de la mencionada institución.

”Consideramos interesante poder observar el rostro de una mujer de entre 30 y 35 años de edad que hace más de 2.500 años, en la Edad del Hierro, fue elegida al parecer para ser sacrificada. Ese acto se efectuó en la Roca del Toro (Býčí skála) y debió haber tenido algún motivo que, sin embargo desconocemos. El reconstruido rostro lo hemos denominado Princesa de la Roca del Toro, porque al haber sido sacrificada, llevaba puestas hermosas joyas de oro, lo que testimonia de que había pertenecido a la élite de la sociedad de entonces”.

Según destacó Kostrhun, para la reconstrucción del rostro de la princesa fueron aprovechados los más modernos métodos científicos, que se aplican en el mundo.

Foto: archivo del Museo Regional de Moravia
”Para la reconstrucción antropológica del rostro humano es necesario someter el cráneo primero a un detallado estudio morfológico. También son importantes los conocimientos científicos que se tienen de los tejidos del rostro humano, que se analizan desde los años 70 en laboratorios en Estados Unidos, Moscú y Londres por ejemplo. Nosotros aprovechamos esos métodos en la reconstrucción del rostro de la princesa y luego terminamos el trabajo con ayuda del escultor Ondřej Bílek. El resultado se puede ver en el museo”.

Los científicos discutieron sobre el posible color de los ojos y el pelo de la mujer. Coincidieron en que con mayor probabilidad los ojos eran de color café y el pelo oscuro, en vista de los conocimientos que se tienen sobre los tipos genéticos de las personas que vivían en aquella época en el centro de Europa. Sin embargo, debido a que se trata de especulaciones, al reconstruir el rostro lo hicieron a propósito todo de color blanco, para que los visitantes del museo puedan hacerse su propia idea en cuanto a los detalles de la cara de la princesa.

El hallazgo de los restos humanos en la cueva de la Roca del Toro había sido hecho por Jindřich Wankel, fundador de la antropología morava, ya en 1872. Junto a la princesa fueron descubiertos en el lugar los restos de otras 39 personas. Por este motivo los arqueólogos suponen que en la Edad de Hierro la cueva podía haber sido un concurrido lugar de sacrificio, según aclara Petr Kostrhun.

Roca del Toro, foto: Štěpánka Budková
“Jindřich Wankel, quien descubrió el lugar en la segunda mitad del siglo XIX, suponía que en la cueva fue sepultado alguien importante, y en su entierro fueron sacrificadas 40 personas, mayormente muchachas jóvenes. Sin embargo, la arqueología moderna considera que el sitio era utilizado en la segunda mitad del siglo VI a.C. como cementerio central, y que las personas también se escondían en la cueva ante los enemigos y guardaban allí sus bienes. Fueron encontrados miles de objetos que actualmente se guardan en el Museo de Ciencias Naturales, en Viena. Y también los restos mortales de 40 personas, niños, ancianos y mujeres mayormente, entre ellas la princesa cuyo rostro hemos reconstruido”.

Los visitantes del Museo Regional Moravo, de Brno, que vayan a ver el busto de la Princesa de la Roca del Toro, que vivió hace más de 2.500 años en la zona morava de Blanensko, pueden admirar también las réplicas de las joyas que llevaba puestas al ser sacrificada. Los expertos del museo planifican ahora reconstruir el cuerpo entero de un hombre de neandertal, para presentarlo antes de finales de este año.