La primavera llega con días soleados al centro de Europa

Sněženky, foto: Archivo de Radio Praga

Después de varios meses de frío y mal tiempo, acompañado de nevadas, niebla y temperaturas bajo cero, que gustan solamente a los amantes del esquí y de otros deportes de invierno, la mayoría de la gente espera con impaciencia la llegada de la primavera. Y, según indican los rayos del sol que ya comienzan a calentar de nuevo, la primavera llega nuevamente a estas latitudes. Este será el tema de la presente lección en Hable Checo con Radio Praga.

Slunce,  foto: Barbora Kmentová / Radio Praga
A ver, ¿qué se te ocurre en estos días cuando miras afuera por la ventana?

Se me ocurre que finalmente llega la primavera -jaro-.

Justamente, y de algunos rasgos que caracterizan la llegada de la primavera -příchod jara- hablaremos en esta ocasión.

Debo decir que esta semana la primavera -jaro- ya se siente en el aire -je cítit ve vzduchu-.

La naturaleza se despierta -příroda se probouzí- y comienza una de las temporadas más hermosas del año -nejhezčí roční období-.

Durante todo el día brilla el sol -svítí slunce-, por cierto en Chequia se suele dar al sol un nombre más cariñoso -sluníčko-, que es el diminutivo de sol -slunce-.

Se va derritiendo el hielo -taje led- que durante todo el invierno cubría estanques –rybníky-, lagos –jezera- y otras superficies acuáticas -vodní plochy-.

Foto: Barbora Kmentová / Radio Praga
Y enseguida aparecen en ellas los patos -kachny- y cisnes –labutě-, que sobrevivieron el invierno en algunos de los ríos -řeky- que no se congelan en invierno.

Aún no han regresado los pájaros migratorios -stěhovaví ptáci-, pero por las mañanas me despierta el canto del mirlo -kos-, que busca pareja -družka-. También se escucha el canto -zpěv- de los pájaros carboneros

-sýkorky-, y de los gorriones -vrabci-, que pasaron el invierno -přezimovali- por estas latitudes.

Los cuervos –havrani- por el contrario, así como las cornejas -vrány-, se preparan ahora para trasladarse más al norte, pues prefieren temperaturas más bajas. Aunque conozco un parque en Praga en el barrio de Čakovice, donde las cornejas anidan -hnízdí- y se trasladan al norte -stěhují se na sever- solamente cuando sus polluelos -ptáčata- son capaces de volar -jsou schopná létat-.

Hablando de aves, no podemos olvidar a las palomas –holubi-, que comenzaron a atacar balcones –balkóny-, techos -střechy- y cobertizos -kůlny-, en busca de un lugar para construir su nido -postavit si hnízdo-.

Sněženky,  foto: Archivo de Radio Praga
Quien sale ahora a pasear a un parque o bosque, puede ver los arbustos de avellano -líska-, cubiertos de amentos -jehnědy-. Por cierto, para muchas personas comienza también la temporada de las alergias -období alergií-.

Los arbustos -keře- y árboles -stromy- también se van despertando de su siesta de invierno -zimní spánek-, y podemos observar cómo los brotes -pupence- en ellos van creciendo de un día a otro -ze dne na den-.

Y en los jadines -zahrady- y a la salida de los bosques -na okrajích lesů- aparecieron las primeras flores, las campanillas blancas –sněženky- y celidonias -tavolín- con sus flores amarillas -žluté květy-.

Rodeados de la naturaleza y encantados por la llegada de la primavera, nos despedimos con la esperanza de que este buen tiempo -hezké počasí- se mantenga largo tiempo -dlouho vydrží-.