La nutrición de los checos está mejorando

Según estudios recientes la nutrición checa está mejorando, pero todavía se encuentra bajo el promedio europeo.

Foto ilustrativa: bzwei,  Pixabay,  Pixabay License

Un nuevo estudio de FOOD Barometer survey reveló qué consumen los checos día a día. Los resultados señalaron que no prestan tanta atención al valor nutritivo de la comida. Chequia aún se encuentra bajo el promedio de la Unión Europea y los checos a menudo cambian su dieta y hábitos alimenticios después de consultar a los expertos. Las buenas noticias, no obstante, son que cada vez más personas comprenden la importancia de la alimentación saludable. La nutrióloga Valerija Gerfanova remarcó que es crucial reconocer que cada persona tiene necesidades individuales y que su dieta se tiene que basar en una rutina diaria. Según ella, hay personas que no necesitan comer tres veces al día. Gerfanova lamentó que como en muchos lugares del mundo, en la República Checa también existe la preocupación de que la comida saludable cueste más que los alimentos procesados y la comida rápida.

Foto ilustrativa: StockSnap,  Pixabay,  Pixabay License

“Para muchos el coste es un obstáculo. Las palabras ‘bio’ y ‘orgánico’ no son equivalentes a comida saludable. Tenemos que prestar atención a la cantidad de nutrientes que contiene cada alimento. Desde mi punto de vista, las razones más comunes que impiden que las personas consuman comida más nutritiva son la política agraria, los factores socio-económicos y el acceso a mercados de comida fresca. Además, no se trata sólo del precio, sino también del conocimiento de las personas sobre los alimentos saludables de calidad”.

Foto ilustrativa: Pexels,  Pixabay,  Pixabay License

Gerfanova reiteró que la comida saludable y de calidad no es tan cara. Según ella lo más costoso de la rutina es el estilo de vida apresurado que la gente tiene. Esto quita las ganas a muchos de cocinar en casa y les impulsa a  optar por la comida rápida. Asimismo, ella recomendó el consumo de los alimentos locales y de temporada, es decir, comprar frutas y verduras típicas de la temporada. Esto, además de más sano, puede resultar más barato también. Un buen ejemplo de lugares que ofrecen productos más frescos o de mayor calidad son los mercados de campesinos locales. Usualmente, los precios allí están más bajos que los de los supermercados.

“En Praga hay un montón de mercados así en cada distrito de la ciudad. Esto significa que las personas sí tienen acceso a alimentos mejores. Mi consejo sobre qué elegir de las comidas de calidad es que la gente se incline más por los granos integrales y no los procesados. Por ejemplo, la avena, la cebada y el arroz integral pueden ser muy económicos y nutritivos al mismo tiempo”.

Gerfanova añadió que las legumbres como los frijoles, las lentejas y el garbanzo son una buena opción también porque contienen mucha proteína y no cuestan tanto. Ella aconsejó que la gente planease su menú por adelantado. Por ejemplo, cuando uno prepara su plan semanal, esto le ayuda a optimizar su tiempo en la tienda o el supermercado. Gerfanova finalmente recomendó que las personas se informaran más sobre la nutrición. Esto haría que entendieran mejor cómo funciona y les ayudaría a tomar mejores decisiones alimenticias.

Autores: Amelia Mola-Schmidt , Lora Lúkova
palabra clave:
audio