La fiscal que sentenció a Horáková es condenada 58 años después

Proceso con Milada Horáková

La justicia checa ha ajustado cuentas con el pasado. El Tribunal Supremo ha condenado a una de las responsables de la ejecución de Milada Horáková, la disidente ajusticiada por el régimen comunista en 1950.

Después de 58 años de la ejecución de Milada Horáková, el Tribunal Supremo checo ha decidido condenar a una de las fiscales que instruyeron el caso, Ludmila Brožová-Polednová. De esta manera se anula la sentencia anterior, que consideraba que el crimen había expirado, y se establece para la acusada una pena de seis años de prisión.

Brožová-Polednová tiene en la actualidad 86 años de edad y seguramente no entrará a la cárcel por sus problemas de salud. Sin embargo la condena tiene para la sociedad checa un valor simbólico, ya que la ejecución de Horáková es quizás el más conocido de los crímenes políticos cometidos por el comunismo durante los años cincuenta.

Ludmila Brožová-Polednová (Foto: CTK)
Horáková fue acusada en 1950 junto a otras 12 personas de conspirar contra el régimen y espiar para potencias extranjeras. El juicio fue una gran escenificación pública destinada a amedrentar a los opositores de la dictadura y hoy se sabe que las sentencias se habían acordado de antemano.

Brožová-Polednová, tras escuchar este martes la sentencia del Tribunal Supremo, afirmó que había sido un peón y que se limitó a actuar según lo establecido.

“Quizá si me lo hubieran permitido nunca habría estado en la posición de fiscal. Si me hubieran dejado que hablara con ella quizá habría tenido una opinión distinta”, declaró.

Ludmila Brožová-Polednová (Foto: CTK)
No obstante, el Tribunal considera que Brožová-Polednová fue totalmente consciente de que el juicio no era justo y de que tan solo se trataba de una actuación política organizada por el Partido Comunista.

Sin embargo, la antigua fiscal insistió en su inocencia y declaró que aunque la pena de muerte fue demasiado severa, en aquel momento estaba totalmente convencida de que Milada Horáková era culpable y merecía ser castigada.

“Si tengo la culpa de algo es de haber creído sin reservas a los abogados que participaron en el juicio. ¿De verdad creen que si no hubiera sabido que era justo lo habría hecho? Pensaba que era lo correcto, por eso sigo insistiendo. ¿No ven que me da lo mismo, morirme en medio año aquí o en la cárcel? ”, afirmó.

Aunque Brožová-Polednová no fue la principal responsable de la ejecución de Horáková, es la única que todavía sigue viva. De hecho es la primera persona condenada por alguno de los delitos políticos cometidos por el régimen comunista checoslovaco en los años cincuenta.

Junto con Horáková fueron condenados a muerte tres de los procesados. La activista pertenecía al Partido Socialista Nacional Checoslovaco, de orientación izquierdista, y había sido internada en un campo de concentración durante la ocupación nazi del país. Tras la guerra fue elegida diputada, aunque dejó su escaño cuando el Partido Comunista tomó el poder en 1948, momento en el cual se convirtió en una de las opositoras más destacadas del régimen.