Jornadas de Música de Bruno Walter se celebran por primera vez en Praga

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Con un concierto benéfico para la paz concluyen este lunes en Praga las "Jornadas de Música de Bruno Walter". Este director de orquesta alemán de origen judío, compositor, escritor y un gran humanista, se inscribió con letras imborrables en la historia musical de la ciudad de oro.

Bruno Walter (Foto: CTK)
"Al caminar por las calles antiguas, frente a las fachadas barrocas, por debajo de la Torre de Pólvora, arriba hacia el Castillo de Praga, cruzando los puentes del Moldava, empecé a sentir una inclinación interior hacia esta ciudad excepcional, romántica y llena de carácter, un afecto que fue aumentando durante mis numerosas visitas a Praga, durante mis conciertos frecuentes allá, y que he mantenido hasta hoy", escribió Bruno Walter en 1946, en Los Ángeles, en sus memorias tituladas "Temas y Variaciones".

Después de Bratislava, Viena y Hamburgo las "Jornadas de Música de Bruno Walter", dedicadas a uno de los directores de orquesta más importantes del siglo XX, se han trasladado este año a la capital checa. Los motivos para organizar este festival en Praga fueron varios, explica el director artístico y fundador del evento, el director de orquesta Jack Martin Händler.

Martin Händler (Foto: Martina Schneibergova)
"Bruno Walter estuvo en Praga muy a menudo. Sólo la Orquesta Filarmónica Checa se presentó bajo su batuta diecinueve veces en la época de entreguerras. Para mí Praga es el mundo de ayer, el mundo de Bruno Walter y Stefan Zweig. Yo quiero mucho a Praga. Estuve investigando y encontré qué había vivido acá Bruno Walter. Después de los tristes sucesos de marzo de 1938 en Austria, su hija Lotte fue detenida. Gracias a la ayuda de amigos, ella logró salir de la cárcel. El que demostraba que tenía trabajo contratado en el extranjero podía abandonar el país. En su pasaporte figuraba que era cantante y que la había contratado un agente de Praga, datos naturalmente ficticios. Lotte viajó después directamente a Suiza".

Al preparar el programa del festival, Jack Martin Händler se inspiró en los conciertos de Bruno Walter.

"Los conciertos de la Filarmónica Checa con Bruno Walter eran fantásticos. Para el concierto final del 22 de octubre en Rudolfinum elegimos Obertura y Muerte de Amor de la ópera Tristán e Isolda, de Wagner. El 24 de febrero de 1938 Walter presentó esta obra en su último concierto en Praga. En la segunda parte el joven pianista checo Martin Kasík interpretará el Concierto para piano en re menor de Mozart, que Walter presentó en 1936 en un concierto con motivo de su 60 cumpleaños. El beneficio del concierto será entregado a la Casa de Discapacitados Jedlicka de Praga, igual que lo hizo Bruno Walter en el año 1931".

Los músicos que actúan en el festival son en su mayoría virtuosos jóvenes de distintos países europeos que inician su carrera artística. El violinista Miroslav Ambros y el pianista Marek Sedivý se presentaron en el concierto de inauguración interpretando la Sonata para piano y violín en La mayor, la única obra editada del compositor Walter, cuyos fragmentos han podido escuchar también durante este programa.