El programa INTEGRO, una ayuda a los inmigrantes que llegan a Chequia

Foto ilustrativa: Comisión Europea

La Asociación para la Integración y la Migración ha puesto en marcha el proyecto INTEGRO. Un plan, de momento para los seis primeros meses del año, que busca, a través de trabajadores interculturales, facilitar la inserción en la República Checa a cientos de inmigrantes venidos de todo el mundo.

Casi 25 años han pasado desde la Fundación de la Asociación para la Integración y la Migración. Fue en 1992, cuando miles de refugiados por la guerra de Yugoslavía llegaron a las puertas de la República Checa con lo puesto y con la esperanza de que alguien les ayudase.

Hoy, los refugiados e inmigrantes no llegan a Praga huyendo de la guerra, sino en busca de un futuro que les ayude a sobrevivir, y, como los habitantes de los Balcanes de hace 20 años, la mayoría también llegan sin nada bajo el brazo y solos ante lo desconocido.

Para ayudarles, SIMI, como se conoce por sus siglas a la Asociación para la Integración y la Migración, ha comenzado el proyecto INTEGRO, con el que se ofrecen servicios gratuitos de trabajadores interculturales, los cuales son inmigrantes capacitados profesionalmente para realizar interpretación comunitaria y brindar asistencia básica en temas relacionados con la estancia de los extranjeros en la República Checa.

Mónica Márquez, foto: Borja de Jorge
Un servicio disponible en inglés, ruso, vietnamita y español, que Mónica Márquez, la trabajadora intercultural en español del proyecto, describe así.

“Básicamente acompaño mucho a la gente si por ejemplo les llega una carta del ministerio o de alguna oficina de empleo, y no entienden nada. Entonces, rápidamente, se las leo, se las traduzco y les digo, ‘hay que hacer esto’, entonces voy con ellos, vamos allí con la señorita y les interpreto, les explico cómo funciona, qué significa cuando dicen por ejemplo que ‘puedes mirar tu expediente’ y les explico. Es asesoría básica, interpretación y acompañamiento a los lugares”.

Y es que el gran problema de los cientos de inmigrantes que llegan a la República Checa en busca de nuevas oportunidades es el desconocimiento. Una falta de saberes sobre cómo se procede en el país que pronto puede dar al traste con todas sus ilusiones, en especial en lo referente a los visados, como cuenta Márquez.

Foto ilustrativa: Comisión Europea
“Puede pasar, me ha tocado ver casos, que vienen, muy entusiasmados, ilusionados y tal y se compran el billete de avión para regresar dentro de un año. Pero llegan aquí y se dan cuenta de que para solicitar cualquier tipo de visado, tienen que solicitarlo fuera. Entonces implica que se tienen que ir, y el problema no es que salgas pidas y regreses, el problema es que si se te vence el tiempo de permiso de estar aquí te tienes que ir y tienes que pasar otros 90 días fuera mínimo. Y a veces, la mayoría de las veces, los visados tardan, puede ser que te lo acepten, pero que te pasen seis meses o puede que te lo den rápido, porque los términos deberían ser más cortos según la ley, pero la realidad es que no. Lo mejor es contactar antes, preparar todo antes”.

Situaciones de desesperación en muchos casos que no sólo acaban afectando al futuro trabajador, sino a su familia, en especial a sus hijos. Para los mayores, el programa INTEGRO cuenta con psicólogos que les pueden ayudar a que no se sientan solos y perdidos. Y en el caso de los más pequeños, SIMI colabora con otras organizaciones, como META, que da servicios de asistentes pedagogos, es decir, personas que se sientan con el niño en la clase y le ayudan a integrarse con sus compañeros checos. Una labor, en definitiva, que parte de lo que nos hace humanos: la solidaridad los unos con los otros.