El Partido Pirata checo mantiene su rumbo y reelige a su líder Ivan Bartoš

Ivan Bartoš, foto: ČTK / Jaroslav Ožana

El Partido Pirata reeligió a su presidente Ivan Bartoš este fin de semana. El objetivo de la formación es llegar al Gobierno según ha indicado el viejo-nuevo presidente.

Ivan Bartoš, foto: ČTK / Jaroslav Ožana

La mayoría de los políticos con representación parlamentaria saludaron la reelección de Ivan Bartoš al frente del Partido Pirata. A pesar de existir profundas diferencias en sus programas coincidieron en que los Piratas son una fuerza política con la que se puede cooperar y eventualmente conformar alianzas.

Los representantes del Partido Pirata checo, de izquierda: Vojtěch Pikal,  Ivan Bartoš y Mikuláš Ferjenčík, foto: ČTK / Jaroslav Ožana
Las críticas llegaron del Partido Comunista desde donde indicaron que a los Piratas les falta humildad y autorreflexión.

En su discurso ante los delegados del congreso, Ivan Bartoš dijo que bajo su dirección el Partido Pirata apunta alto y que quiere llegar al gobierno que salga de las próximas elecciones.

“En las próximas elecciones queremos triunfar. Y en concordancia con la estrategia aprobada integrar el próximo gobierno de este país. El objetivo claro es ser parte del Poder Ejecutivo”.

El Partido Pirata checo fue fundado en 2009, pero su auge político ha llegado recién en los últimos años. Hoy se apoya en 1000 miembros activos y dispone de cargos en diferentes niveles e instituciones de la administración política del país.

Se trata de uno de los Partidos Piratas más exitosos de Europa. Su bancada parlamentaria con 22 escaños es la tercera más numerosa en la Cámara Baja checa, mientras que en la Cámara Alta hay cuatro senadores que ganaron sus sillas gracias al respaldo de los Piratas. Y en el Parlamento Europeo tienen cuatro escaños.

Zdeněk Hřib, foto: archivo de la Oficina del Ayuntamiento de Praga
Entre las cabezas visibles de la formación destaca, además de su líder Ivan Bartoš, el alcalde mayor de Praga, Zdeněk Hřib, muy conocido por enfrentarse a China en el caso de las ciudades hermanas.

Resulta que Hřib pidió a los chinos que eliminaran del convenio de ciudades hermanas entre Praga y Beijing un párrafo en el que los praguenses reconocían la política de una sola China impulsada por el régimen de la potencia asiática. Y se opuso a los planes del primer ministro, Andrej Babiš, de construir un barrio gubernamental que debía acoger a todas las instituciones del Ejecutivo.

El desafío más cercano de los Piratas lo representan las elecciones regionales a celebrarse en otoño de este año. El líder Ivan Bartoš recordó que en los comicios anteriores habían conseguido nueve cargos por lo que, partiendo del avance político alcanzado, se ponía como objetivo unos 100 puestos.

A nivel europeo, los Partidos Piratas tienen participación política en Alemania, Chequia, Suecia, Islandia y Ucrania.