El extremismo amenaza la democracia en Chequia

El Ministerio del Interior checo advierte sobre el riesgo que el creciente extremismo en el país supone para la democracia en la República Checa.

En su último informe sobre las manifestaciones del extremismo en Chequia, el Ministerio del Interior advierte sobre la existencia de grupos que podrían poner en peligro las bases de la democracia en el país. Según el informe, el riesgo que supone esta clase de grupos podría ir en aumento en los próximos años.

Miroslav Mareš | Foto: Archivo de Miroslav Mareš

Para Miroslav Mareš, politólogo de la Universidad Masaryk de Brno cuyas investigaciones se centran en el extremismo político en Europa central, del informe pueden extraerse dos mensajes importantes. Lo explicaba así para Radio Praga Internacional.

“Uno, que quizá sea el más importante, es el hecho de que en este país existe una masa de personas sin un fuerte trasfondo ideológico que pertenecen a grupos sociales diversos y que están descontentas con el sistema político. Estas personas pueden radicalizarse hacia opiniones extremistas, o puede que ya las tengan y ahora estén preparadas para una acción más radical. El segundo mensaje es que hay comunidades de neonazis en Internet, que están preparadas para una actividad terrorista en solitario en cualquier momento. Algo similar al ataque homófobo [contra el bar LGTB] que tuvo lugar en Bratislava el año pasado”.

Con respecto al primer grupo, especialmente susceptible a la radicalización, el informe señala que está compuesto por personas de ideologías muy dispares: desde comunistas ortodoxos a ultraderechistas. El denominador común sería, en estos casos, la exposición constante a mensajes de tinte conspiranoico, xenófobo o de un nacionalismo extremo.

“Algunos [integrantes del grupo] están fuertemente arraigados ideológicamente. Podemos ver comunistas ortodoxos, algunos eurasianistas o agrupaciones pro-Kremlin dentro de esta corriente. Pero también hay gente en el grupo que no presenta en absoluto una ideología arraigada”.

Ladislav Vrabel | Foto: Kateřina Šulová,  ČTK

Un ejemplo de esta tendencia, mencionado en el informe del Ministerio del Interior, es el grupo liderado por Ladislav Vrábel. Este fue el responsable, el pasado mes de septiembre, de organizar una manifestación antigubernamental a la que acudieron más de 70.000 personas. Para Miroslav Mareš, no obstante, esta cifra se queda corta en comparación con los cientos de miles de personas que apoyan el extremismo a través de internet.

“Si nos fijamos en el número de participantes en las manifestaciones de Praga y otras ciudades el año pasado, vemos que unas 100.000 personas están dispuestas a realizar actividades en la esfera pública. Sin embargo [teniendo en cuenta las cifras en internet], es muy probable que el grupo cuente con entre 500.000 y 1.000.000 de personas en total".

Foto: Kateřina Šulová,  ČTK

Si las estimaciones son correctas, explica Mareš, estaríamos hablando de entre un 5 y un 10% de la población checa. Un porcentaje bastante significativo teniendo en cuenta que se trata de un grupo de la población para el que la situación política del país es motivo de insatisfacción. Hasta la fecha los actos violentos han sido muy limitados aunque, añade el politólogo, el alto riesgo de radicalización podría impulsar cambios en este sentido.

“Lo peligroso es que ambos grupos puedan volverse más violentos en el futuro, y creo que ésta es la razón por la que hemos visto esta advertencia por parte del Ministerio del Interior”.

Por el momento el riesgo de amenaza terrorista en Chequia sigue siendo bajo, aunque desde el Ministerio instan a la población a prestar atención a las señales de alarma.

Autores: Marina Vidal Rico , Anna Fodor
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