El escarabajo descortezador causa tensiones entre políticos y científicos

Foto: Barbora Kmentová

Científicos y ecologistas checos rechazan el plan de la dirección del Parque Nacional de Šumava de permitir la ampliación de la tala de árboles en esa zona natural en el sur de Bohemia a fin de combatir al escarabajo descortezador. Los investigadores enviaron una carta al Gobierno y al Parlamento en la que recomiendan dejar que el bosque se recupere de forma natural.

Jan Stráský
El nuevo director del Parque Nacional de Šumava, Jan Stráský, quien asumió el cargo hace unas semanas, declaró una guerra abierta al escarabajo descortezador, que desde hace décadas causa enormes daños a los bosques de la selva de Šumava.

Stráský ha pedido al Ministerio del Medio Ambiente que declare el estado de calamidad en esa zona, lo que permitiría ampliar allí la tala de árboles que hasta el presente se rige por normas estrictas.

Los científicos advierten que ese modo de lucha contra el escarabajo dañaría seriamente la flora y la fauna locales y favorecería sólo a los madereros. En una reciente carta enviada al Gobierno y al Parlamento, los científicos piden que sea respetada la idea que hace 20 años llevó a la creación del Parque Nacional de Šumava, o sea, conservar intacta esa zona natural en el sur del país, según recalcó Jaroslav Vrba, ex miembro de la sección científica adjunta a la dirección de ese parque.

Šumava
”Varios estudios y la experiencia de nuestros colegas en el extranjero comprueban que en la llamada zona de no intervención en Šumava, donde está prohibido talar árboles, el bosque se va recuperando poco a poco en forma natural. Proponemos ampliar esa zona, aunque la recuperación de los bosques lleve decenios. Es mejor que talar árboles y devastar los bosques como ha sucedido en las sierras de Jeseníky y Beskydy. Además que la tala de los árboles afectados no ha llevado a la eliminación del escarabajo descortezador”.

Los métodos de lucha contra el escarabajo en los bosques checos son tema de discusiones entre científicos y políticos desde hace unos 30 años, según recordó Tomáš Úlehla, vicepresidente del Comité para el Medio Ambiente, de la Cámara de diputados.

”Estoy convencido de que nadie quiere dañar la sierra de Šumava. Organizaremos un seminario sobre el tema, en el que participarán todas las partes interesadas. Estamos abiertos a otros encuentros antes de que sea adoptada una decisión política o el problema sea presentado a votación en la Cámara Baja. Consideramos que sólo en conjunto podemos hallar la mejor solución”.

Tomáš Úlehla
A diferencia de muchos políticos, los científicos no temen que la plaga siga extendiéndose a otras zonas del país. Por ello rechazan el plan de la dirección del Parque Nacional de Šumava de reducir las zonas de no intervención por parte del hombre de los actuales 33% al 22% del territorio del parque. Desaprueban igualmente la aplicación de insecticidas contra el escarabajo descortezador, e insisten que estas sustancias acabarían con la selva natural de Šumava.

Le tocará ahora al Ministerio del Medio Ambiente decidir a quién dar la razón en la lucha contra el escarabajo descortezador. Cabe confiar que hará todo lo posible por la conservación del ecosistema de Šumava, uno de los más apreciados en Europa Central.