El Día de la Lucha por la Libertad y Democracia

14 años después de la 'Revolución de Terciopelo'
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El 17 de noviembre, proclamado en la República Checa como el "Día de la Lucha por la Libertad y Democracia", se inscribió dos veces profundamente en la historia del país. En 1939, los ocupantes nazis cerraron las universidades y ejecutaron a nueve estudiantes checos; 50 años después, en 1989, la policía comunista dispersó brutalmente una manifestación estudiantil en Praga, lo que llevó posteriormente al derrumbe del régimen comunista, conocido como la "Revolución de Terciopelo".

Estudiante de la Facultad de Medicina,  Jan Opletal
Volvamos a la historia, al protectorado de Bohemia y Moravia, creado por los ocupantes nazis el 15 de marzo de 1939. El 28 de octubre del mismo año, con motivo del 21 aniversario de la fundación de Checoslovaquia independiente, una multitudinaria manifestación antifascista tuvo lugar en Praga.

La policía alemana y las unidades SS intervinieron contra los manifestantes, hiriendo mortalmente al estudiante de la Facultad de Medicina, Jan Opletal. El estudiante murió el 11 de noviembre, cuatro días después, con motivo de su entierro, masivas manifestaciones se efectuaron contra la opresión nazi en la capital checa.

El 17 de noviembre, Hitler ordenó encerrar las escuelas superiores checas, nueve líderes estudiantiles de la Unión de Estudiantes Universitarios Checos fueron fusilados y unos 1 200 estudiantes fueron deportados a campos de concentración. Bajo amenaza de otras represalias, fue prohibido efectuar cualquier otra manifestación.

El 17 de noviembre,  Hitler ordenó encerrar las escuelas superiores checas...
En 1945, Checoslovaquia fue liberada de los nazis, pero la libertad no duró ni siquiera tres años. Tras el golpe de Estado en febrero de 1948, los comunistas usurparon el poder, gobernando en el país por unos 40 años, hasta 1989.

La caída del régimen comunista se inició en Checoslovaquia el 17 de noviembre de 1989. Pero cierta liberación de la doctrina comunista en los países de Europa del Este comenzó a mediados de la octava década con la "perestroika" y "glasnost" de Mijail Gorbachov. El intento de reestructuración económica y de transparencia y apertura política del sistema fue arrancada en la Unión Soviética, difundiéndose después al resto de los países detrás del Telón de Hierro.

Ramón Pascual, de España, que llegó a Checoslovaquia precisamente dos meses antes de que estallara la "Revolución de Terciopelo" recuerda que a fines de los años 80 un ambiente más libre se notaba en el país.

Mijail Gorbachov
"Una explicación posible es que el sistema aquí ya estaba muy cansado. Entonces el sistema había dejado de creer en sí mismo. Eso lo pude ver al irme de aquí en verano de 89, yo llevaba un visado para un mes, pero me quedé un mes y medio, el visado estaba caducado cuando salí de Checoslovaquia, sin embargo, los policías en la frontera lo único que hicieron fue sonreír y decir algo como 'chao' y dijeron incluso alguna palabra en español, o sea que se veía como un ambiente de disolución de las normas, de cansancio"...

A pesar de que el régimen comunista en Checoslovaquia estaba agonizando a fines de los años 80, la policía perseguía a los disidentes y disolvía de manera brutal todas las manifestaciones contra el establecimiento, utilizando bombas lacrimógenas, cañones de agua y, sobre todo, las porras.

El viernes 17 de noviembre de 1989 se convirtió en un día funesto para los comunistas. Los estudiantes convocaron una manifestación en conmemoración de la clausura de las escuelas superiores por los nazis y la violenta muerte de los estudiantes en 1939.

La manifestación, que tuvo lugar en Praga, fue organizada por la Organización Juvenil del Partido Comunista y aprobada por las autoridades del país. No obstante, durante la misma los estudiantes corearon consignas contra el régimen, reclamando libertad de expresión, pluralidad de opiniones políticas y el fin del gobierno de un sólo partido.

Sucesivamente, unos 10 000 mil estudiantes realizaron una marcha a la céntrica Plaza Venceslao. Cerca de allí, en la Avenida Nacional, los manifestantes fueron acordonados por la policía que los exhortó a dispersarse...

Unos 10 000 mil estudiantes realizaron una marcha a la céntrica Plaza Venceslao...
Sin embargo, el cordón policial cerró el cerco, imposibilitando abandonar el lugar...

Los estudiantes portaban velas, cantaban, las muchachas intentaban dar flores a los policías antimotines detrás de sus escudos para convencerlos de que no deseaban enfrentamiento alguno, pero las órdenes fueron implacables. Poco después, la situación empezó a ser grave, indicó Zdenek Marek, que tenía en aquél entonces 26 años.

"De repente carros blindados con hojas de empuje empezaron a aplastar a la gente. Yo estuve en el barullo, y, quizás la primera vez en mi vida, tuve miedo de morir, porque no pude respirar, pensaba que me asfixiaría. No sé cuanto tiempo quedamos en ese lugar así apretados, hoy diría que una media hora, pero el tiempo es muy relativo en semejante situación. Eso fue sólo el comienzo de la intervención policíaca".

Unos 10 000 mil estudiantes realizaron una marcha a la céntrica Plaza Venceslao...
La única posibilidad de abandonar la calle fue pasar por un corredor creado por la policía. Los que querían huir, tuvieron que pasar por allí, recibiendo porrazos, puñetazos y patadas.

"Yo me encontraba en el medio del tumulto, así que no vi a las muchachas que intentaban dar flores a los policías, eso lo conozco sólo de las fotos. Oí gritar a algunas personas, y veía como los policías golpeaban a la gente, primero individualmente, centrándose siempre en una sola persona, pero antes de que yo lograra huir de allí, la policía todavía no atacaba a todo el contingente. Decidí escapar de allí a toda costa, porque pensé: si me quedo, la gente me pisoteará. Vi que algunas personas lograron huir por el corredor formado por los policías. Lo intenté, recibí unos porrazos, pero estuve feliz de haber huido", así describió la situación en la Avenida Nacional Zdenek Marek.

La policía hirió durante la intervención a casi 600 personas, causándoles, sobre todo, fracturas, contusiones y sacudidas del cerebro.

Cientos de miles de personas se reunieron cada día en las calles de Praga,  protestando contra el régimen comunista...
La manifestación tuvo lugar el viernes. El fin de semana se difundió una noticia de que la policía había matado a un estudiante durante la intervención contra los manifestantes. Esa afirmación fue desmentida posteriormente, pero probablemente ése fue el principal impulso del masivo levantamiento del pueblo contra el régimen.

"Los comunistas se pasaron de la raya, no permitiremos que la policía mate a nuestros hijos". Así pensó mucha gente que salió a la calle, reclamando la dimisión del Gobierno comunista.

Los estudiantes se declararon en huelga, los teatros de Praga expresaron su solidaridad con ellos y suprimieron sus funciones. El lunes, 20 de noviembre, fue fundado el "Foro Cívico", plataforma política que exigía la puesta en libertad de los presos políticos, la libertad de expresión, una investigación imparcial de la intervención policíaca en la Avenida Nacional, la dimisión de los dirigentes comunistas comprometidos y reformas políticas.

Noviembre de 1989 en una de calles de Praga
A partir del lunes, 20 de noviembre, toda la semana, cientos de miles de personas se reunieron cada día en las calles de Praga, protestando contra el régimen comunista.

Aunque manifestaciones masivas tuvieron lugar también en otras ciudades checoslovacas, una gran desproporción existió entre la situación en Praga y el resto del país. Sobre todo, los ciudadanos en el campo carecían de información, y mucha gente tenía miedo.

Daniela Glozová, en aquél entonces estudiante de la escuela secundaria en la ciudad de Turnov, al norte de la República Checa, indicó que fuera de Praga fue difícil conseguir información verídica.

'Foro Cívico'
"Nosotros seguíamos los eventos de todo lo ocurrido por la tele y también lo que nos contaban los estudiantes de las universidades de Praga. Nos enseñaban las fotos y nos contaban lo que pasaba, cómo se reunían en las universidades y participaban en las demostraciones".

Surgieron especulaciones sobre una intervención del Ejército y de las milicias del Estado, se difundió una información alarmante de que el brazo armado de los comunistas estaba a punto de intervenir y volver a establecer el orden en las calles.

Pero la incertidumbre, la confusión y el miedo no duró mucho tiempo. El Partido Comunista no decidió utilizar la fuerza. Las manifestaciones fueron tan masivas, que una intervención militar se habría convertido en un masacre. Las situación en las calles de Praga fue pacífica, posteriormente la gente no temía acudir a las manifestaciones incluso con sus hijos pequeños. Barbora Kubosová en aquél entonces tenía nueve años.

Noviembre de 1989
"Mi madre me llevó una vez a una demostración a mí y a mi hermana y lo pasamos muy bien. Había mucha solidaridad entre la gente. No teníamos miedo, porque la situación parecía bastante tranquila".

Cientos de miles de personas tintineaban las llaves simbolizando así que las campanas doblan por los comunistas. "Que les den cascabeles a los payasos", coreaba la gente.

El 24 de noviembre dimitió la Secretaría General del Partido Comunista. El 25 y 26 de noviembre se efectuaron las mayores manifestaciones de toda la semana, casi un millón de personas se reunió sendos días en la planicie de Letná, donde pronunciaron un discurso varios disidentes perseguidos y con frecuencia encarcelados por los comunistas, entre ellos también Václav Havel.

Václav Havel, un símbolo de la oposición al régimen comunista, se convirtió en uno de los candidatos más candentes a la presidencia del país. En todas partes aparecieron carteles con el retrato de Havel y su lema "La verdad y el amor vencerá a la mentira y al odio".

Vaclav Havel
El lunes, 27 de noviembre, las protestas culminaron. Una huelga general fue proclamada en todo el país, la mayoría de la población checoslovaca la apoyó, no obstante, fuera de Praga, mucha gente todavía temía expresar libremente su opinión, según indicó Daniela Glozová, que vivió la huelga en una escuela secundaria.

"Sí, entramos en la huelga, pero no participaron todos, los profesores se dividieron en dos partes, una participó, otra no. Por ejemplo, el director no participó, porque era partidario de los comunistas y nos amenazó con que los estudiantes que participarían en la huelga serían expulsados del liceo".

Sin embargo, los comunistas se resignaron y no eran capaces de parar los cambios democráticos iniciados en el país. El 29 de diciembre, 42 días después de la intervención policíaca contra la manifestación estudiantil en la Avenida Nacional, Václav Havel fue elegido el presidente de la República Checoslovaca - paradójicamente todavía por el Parlamento comunista.

Incluso el mayor diario comunista del país "El Derecho Rojo" escribió al día siguiente refiriéndose a la elección: "El nuevo presidente es un personaje destacado. Václav Havel es un hombre valiente que sabe defender firmemente su opinión, incluso a riesgo de sufrir personalmente".

En junio de 1990 se celebraron en Checoslovaquia las primeras elecciones parlamentarias libres.

Nuevo presidente checoslovaco,  Vaclav Havel
Los acontecimientos del noviembre de 1989 en Checoslovaquia suelen ser llamados la "Revolución de Terciopelo". ¿A qué se debe que la revolución fue tan pacífica y no se produjeron sangrientos enfrentamientos entre los comunistas y la oposición, como por ejemplo, en Rumania?

Existen varias explicaciones. Una es que los checos son pacíficos en general y antes de luchar, piensan bien lo que hacen. Así ve a los checos, por ejemplo, el español Ramón Pascual, que vive en la República Checa hace unos 14 años.

"Creo que en la historia checa se ha visto que la oposición ha sido pacífica y creo que es más bien por una especie de escepticismo. O sea, son muy racionales y antes de actuar de una manera violenta piensan de una manera muy práctica. Dicen para qué vamos a morir, para qué vamos a enfrentarnos a una fuerza que es superior a la nuestra. Es un sentido muy pragmático y muy desilusionado también, porque creo que siempre ha sido un país que estuvo mucho tiempo ocupado por otros, los nazis por ejemplo, y nunca la oposición fue tan fuerte como en otros países".

Se puede decir que la mayoría de los checos está de acuerdo con esa opinión, como por ejemplo, Daniela Glozová.

"Sí, así somos que normalmente, los checos solucionamos los problemas bebiendo cerveza, hablando en serio, discutiendo fuerte, pero no nos levantamos para pegarnos. Más bien utilizamos argumentos para batir a otra persona y no levantamos ni la voz".

Por otro lado, existe la teoría de que fueron los mismos comunistas quienes provocaron la caída del régimen, impulsando la transición a la democracia. ¿Por qué?

Como hemos dicho con anterioridad, la "perestroika" de Gorbachov arrancó en los años 80 cambios políticos en Europa del Este. En la vecina Polonia, Hungría y Alemania del Este transcurrían reformas políticas y económicas y fue sólo cuestión de tiempo, cuando dichos cambios impactarían al resto del bloque comunista. Es posible que en vista de las inevitables reformas, los comunistas decidieron regir la transición del país a la democracia.

Hay quienes dicen que la "Revolución de Terciopelo" fue sólo un intento de una fracción del Partido Comunista de sustituir el politburo existente, pero que perdió el control de los acontecimientos.

Otra teoría supone que los altos cargos comunistas disponían de grandes recursos financieros, pero no podían utilizarlos oficialmente y realizar actividades empresariales. Lo que aprovecharon en medida abundante los primeros años después de la revolución.

Así que desvanecida la euforia después de la caída del régimen, mucha gente sintió una desilusión, alegando que los comunistas abandonaron las filas del Partido, pero que seguían rigiendo la sociedad.

Plaza Venceslao de hoy
Además, han surgido varias dudas sobre el mismo detonante de la revolución, es decir, la manifestación estudiantil disuelta brutalmente por la policía. Muchas preguntas no han sido respondidas hasta la fecha.

Hoy día se sabe que la marcha estudiantil fue liderada por provocadores de la policía secreta que hicieron llegar el tumulto hasta la Avenida Nacional donde los esperaban los policías antimotines. La desinformación sobre la muerte de un estudiante durante la intervención policíaca debió indignar después a la opinión pública y movilizar a la gente para que saliera a protestar a las calles.

No obstante, el Comité parlamentario para la investigación de los acontecimientos del 17 de noviembre de 1989, creado después de la revolución, no ha llegado a ninguna conclusión concreta. Algunos policías de línea fueron condenados a unos meses de cárcel, pero los altos cargos que ordenaron la intervención se burlaron de la Justicia, lamentó Zdenek Marek, en aquél entonces miembro del "Foro Cívico", coalición decidida a restablecer la democracia en el país.

Plaza Venceslao de hoy
"Hoy día creo que los comunistas lo planificaron todo, pero después perdieron el control, ya que no contaban con que en las protestas participara tanta gente. Incluso es posible que los comunistas propusieron a la oposición: les entregaremos el poder, si nos dejan en paz. Es que, no creo que todo fuera tan fácil, después de una represión de tantos años. Tuvieron todos los medios necesarios para intervenir, incluyendo el Ejército y las milicias, y no lo hicieron. Hoy día es difícil de saber la verdad y creo que es un gran error que los acontecimientos no sean investigados debidamente".

Varias preguntas acerca de la "Revolución de Terciopelo" quedarán probablemente sin respuesta para siempre y, tal vez, nunca sabremos quién estuvo realmente detrás de los sucesos de aquél entonces. Mucha gente ya no se interesa por el fondo de los acontecimientos que trajeron la democracia a los checos. Por otro lado, la mayoría disfruta de la libertad conquistada en 1989, como por ejemplo, Barbora Kubosová.

"Personalmente para mí el mayor cambio es que la gente puede viajar, puede estudiar lo que quiere, puede hacer cosas que quiere. La situación actual no es ideal, pero me parece que es mucho mejor que la de antes, la gente tiene más libertad y puede hacer lo que realmente quiere ".