El coronavirus no frena la inventiva de los checos

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Unas 700 solicitudes de patente se registraron en la República Checa a lo largo de 2020, una cantidad equivalente a la del resto de años. Los inventos checos se centran, sobre todo, en los campos de la automoción y el transporte, la química, la óptica o la electrotécnica.

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Los autores de unos 700 productos, soluciones técnicas y otros inventos se decidieron a pedir la patente durante 2020 para proteger sus derechos como inventores. Según la Oficina de Propiedad Industrial, la cifra es similar a la del resto de años.

Las empresas privadas son las principales solicitantes de patentes, seguidas de escuelas superiores e instituciones de investigación, pero también presentan sus proyectos inventores particulares.

Otra cosa es que lleguen a obtener la patente, explicó a la Radio Checa Josef Dvornák, de la Oficina de Propiedad Industrial.

Josef Dvornák,  foto: Vojtěch Rejl,  ČT24

“Por todo tipo de razones, de media se otorga la patente a aproximadamente un 45% de las solicitudes. A veces el propio solicitante retira el proyecto durante el proceso por razones estratégicas y, en otras, también sucede que la solución técnica no es nueva. La patente se otorga a soluciones que sean innovadoras a nivel mundial. Si nosotros encontramos en la literatura de patentes, o en la que no es de patentes, soluciones parecidas, no podemos otorgarla”.

Desde hace años, los inventos surgidos en la República Checa habitualmente están dirigidos en su mayoría al ámbito de la automoción, el transporte, la logística, la química, la óptica o la electrotécnica.

Buen ejemplo de ello es un reposacabezas activo desarrollado por el Centro de Investigación del Transporte de Brno, una especie de airbag cuyas cualidades presentó a la Radio Checa Jakub Motl, dedicado al análisis de accidentes de tráfico.

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“El reposacabezas activo funciona de forma que, en caso de activación, crea un almohadillado alrededor de la cabeza parecido al que conocemos de las sillas de coche de bebé o de los autos de carreras. Gracias a simulaciones numéricas se ha demostrado que así se reduce el riesgo de lesiones en la cabeza o en la columna vertebral en caso de colisión lateral”.

El proceso hasta obtener la patente se prolonga durante cuatro o cinco años de media, pero algunos pueden necesitar incluso más de una década. Al final, cada año obtienen la patente unos 500 o 600 descubrimientos checos.