El auto eléctrico se va acercando a Chequia

Foto ilustrativa: Michal Malý, ČRo

Mientras que Škoda Auto apuesta definitivamente por el automóvil eléctrico, estos vehículos son aún escasos en Chequia.

Gas, hidrógeno, electricidad o modelos híbridos. El caso es que en el futuro definitivamente no se cuenta con los motores de combustión. Por lo que a Chequia respecta, la mayor automovilística del país, Škoda Auto, ha presentado en la feria de Frankfurt su primer modelo eléctrico, el Vision E. Se cuenta con su salida al mercado en 2020.

Foto ilustrativa: Michal Malý, ČRo
Con un precio similar al actual Superb diésel, este modelo será la punta de lanza del nuevo concepto de automoción de la compañía checa, que espera paulatinamente sustituir su oferta de vehículos a gasolina por automóviles a gas natural, eléctricos o híbridos.

En Chequia hay actualmente alrededor de un millar de automóviles eléctricos, lo que representa una parte ínfima del parque móvil. Una de las causas es el precio. La otra es el grado de desarrollo que de momento tienen estos vehículos, asegura Petr Vomáčka, de la Central Automotoclub.

“Son una buena elección, pero me parecen un grado intermedio antes de otra cosa mejor. El electromóvil es apropiado para ir de un barrio satélite a la ciudad, o en su caso por la ciudad, pero para trayectos largos, ir de vacaciones a Croacia por ejemplo, su uso se hace muy complicado”.

Vomačka echa en falta además un mayor apoyo público, que permita por ejemplo aumentar el número de estaciones de recarga, que de momento en Chequia es muy escaso.

“Tiene que cambiar la actitud en el marco de toda Europa y darse más apoyo a los electromóviles, con estaciones de servicio dentro y fuera de las ciudades. No es posible lo que sucede ahora, pararse seis horas en un enchufe y casi pasar la noche allí para cargarlo. No es ese el apoyo que esperábamos”.

Mientras que en países como Gran Bretaña o Francia prevén prohibir los vehículos de gasolina y gasóleo en 2040, en la República Checa no hay ningún plan del Estado para dar forma a un parque móvil menos contaminante. El apoyo a los autos eléctricos es también marginal, tan solo un descuento en el impuesto de circulación para las empresas.

Desde la Central Automotoclub se pide que esta rebaja se aplique a toda la población y que se amplíe el apoyo por ejemplo a aparcamiento gratuito en el centro de las ciudades.

El camino de Škoda hacia el auto ecológico

Foto: archivo de Škoda Auto
Según anunció en el Autosalón de Franktfurt el presidente de Škoda Auto, Bernhard Maier, la tecnología diésel se hace insostenible, debido a los cada vez más elevados límites de emisión, y será abandonada por la compañía. La carrera por mejores coches eléctricos ha comenzado y tanto Škoda como sus rivales esperan ir reduciendo progresivamente los costes de producción, y con ellos los precios, e ir solucionando problemas como el tiempo de recarga o la baja autonomía.

La automovilística checa lanzará su primer auto eléctrico en 2020 y en 2025 espera contar con cinco modelos de propulsión eléctrica o híbrida. Para 2030 cada nuevo auto Škoda debería contar con motor eléctrico. Los nuevos modelos y variaciones seguirán fabricándose en las mismas plantas.

De momento los costes de mantenimiento son una baza a favor de los electromóviles. Una recarga con la tecnología actual, que permite recorrer unos 400 kilómetros, cuesta actualmente en Chequia alrededor de 15 euros.