Desarrollan en Chequia un nuevo sistema para proteger a los escolares

Foto: ČT

Los padres checos disponen de un nuevo sistema para proteger a sus hijos. Un sistema de mensajes de texto les ayudará a saber en qué momento los escolares llegan y salen de la escuela.

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“Niño seguro” se denomina un sistema desarrollado por una agencia de seguridad checa que busca ofrecer una mayor protección a los escolares. Sus promotores estiman que lo innovador de su producto radica en se trata de algo muy sencillo tal y como explicara Roman Vitouš a la Televisión Checa (ČT).

“Creo que podemos competir con los teléfonos inteligentes. Nuestro sistema funciona con mensajes de texto. En caso de que un padre no reciba la confirmación de que su hijo llegó a la escuela puede consultar inmediatamente a los compañeros de clase de éste y posteriormente informar a la Policía”.

El sistema funciona con un chip que porta el niño. Al llegar a la escuela pasa por un punto de control que inmediatamente envía un mensaje de texto a los padres indicando que el menor ya se encuentra en el interior del centro educacional.

Lo mismo ocurre al terminar las clases. Para salir de la escuela el menor pasa nuevamente por el punto de control y este envía otro mensaje de texto con la información.

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Una de las usuarias del sistema piloto, Miluše Bohatá, dijo que el sistema le ayuda a estar más tranquila cuando estaba en el trabajo.

“A las 7:45 de la mañana un mensaje de texto me informa que mi hija ya está en la escuela. Por la tarde otro mensaje me informa que acaba de salir de clases. Pago unos 43 euros por año por el servicio lo que me parece una cantidad adecuada”.

Los promotores del nuevo producto que empieza a ganar usuarios en diferentes ciudades checas sostienen que se trata de un sistema que no ofrece una protección absoluta, pero que en caso de problemas concede a los padres un instrumento rápido para actuar.

En caso de no recibir el mensaje de texto esperado, pueden actuar rápidamente. En primer lugar llamar por teléfono al menor, después a sus compañeros o maestros para saber qué pasa y en última instancia a la Policía, todo en cosa de minutos.