Chequia tendrá que devolver 800.000 euros a la UE por conflicto de intereses

Jaroslav Faltýnek, foto: ČTK

La Comisión Europea ha pedido a la República Checa la devolución de 800.000 euros de las ayudas europeas recibidas debido a un problema de conflicto de intereses. Jaroslav Faltýnek, vicepresidente del consorcio Agrofert, que se benefició de las ayudas, es al mismo tiempo miembro del consejo supervisor del Fondo de Intervención Agrícola.

Jaroslav Faltýnek, foto: ČTK
Si la República Checa ya tiene problemas para aprovechar los fondos europeos, ahora puede sumarse un escollo más. El país tendrá que devolver una pequeña parte de los subsidios recibidos entre 2014 y 2015, concretamente 800.000 euros, debido a la detección de un conflicto de intereses.

El problema viene porque el vicepresidente del partido ANO, Jaroslav Faltýnek, fue durante ese periodo presidente del consejo directivo del holding Agrofert, que recibió 55 millones de euros en subvenciones europeas, y al mismo tiempo miembro del consejo supervisor del Fondo de Intervención Agrícola Estatal. Esta institución es la encargada de garantizar la transparencia a la hora de asignar las ayudas de Bruselas.

La Comisión Europa considera que Faltýnek se encontró en un conflicto de intereses, como árbitro y como beneficiario de los fondos, por lo que la República Checa debe pagar una multa. Faltýnek tacha la situación de absurda.

Foto: JLogan, Wikimedia CC BY 3.0
“Lo considero un sinsentido absurdo, ya que sobre las dotaciones asignadas por la Unión Europea a la República Checa deciden los funcionarios, y no el consejo supervisor”.

El Fondo de Intervención Agrícola Estatal, por su parte, niega también que hubiera conflicto de intereses, ya que, según su comunicado oficial, el Consejo Supervisor no juega ningún papel responsable en la certificación, aprobación, pagos o ingresos de las ayudas. El Consejo se halla completamente separado y ejerce su función supervisora sin interferir con la administración de los fondos europeos.

Sin embargo el informe de la Comisión Europea al respecto asegura que aunque no esté probado que Faltýnek haya cometido ninguna irregularidad, es de suponer que pudo haber sido influido por el hecho de ser parte tanto de la aprobación como de la recepción de las ayudas.

De hecho la Comisión pide también al Gobierno checo que cambie la normativa para evitar más conflictos de intereses similares. En caso contrario podría pasar que el proceso de concesión de dotaciones quedara paralizado.