Chequia rinde homenaje a Nicholas Winton, salvador de niños judíos

Nicholas Winton, foto: ČTK

Con gran tristeza fue recibida en la República Checa la noticia sobre la muerte de sir Nicholas Winton, quien en vísperas del estallido de la Segunda Guerra Mundial salvó a 669 niños judíos de Checoslovaquia ante la inminente muerte en los campos de exterminio nazi. Políticos y ciudadanos checos, entre ellos muchos de los ‘niños’ salvados por Winton, recuerdan en especial su profundo humanismo y carácter humilde.

El monumento a sir Nicholas Winton, foto: ČTK
El monumento a sir Nicholas Winton, instalado en la Estación Central de Trenes, en Praga, se está llenando de flores y velas encendidas. Los checos expresan de esa manera su pesar por la muerte de Winton, información que este miércoles dio vuelta al mundo.

Winton falleció a la edad de 106 años. Vivió en un siglo lleno de violencia y conflictos armados, pero él se opuso al destino y en vísperas de la Segunda Guerra Mundial logró sacar de la Checoslovaquia ocupada por los nazis, a 669 niños judíos, enviándolos en trenes especiales a Londres. Los convoyes salieron precisamente de la Estación Central de Trenes, en Praga, aunque el último, en el que el 1 de septiembre de 1939 iban a viajar a la capital británica otros 250 menores, ya no pudo partir de Praga, por estallar la guerra.

Pavel Bělobrádek, foto: Filip Jandourek, Archivo de ČRo
Según destacó el vice primer ministro del Gobierno, Pavel Bělobrádek, Winton fue en primer lugar una persona muy humilde que durante años mantuvo en silencio lo que había logrado hacer.

”Nicholas Winton cumplió al pie de la letra la expresión contenida en el Talmud, de que quién salva una vida es como si salvara un mundo entero. En su caso podemos decir incluso que la cumplió centenares de veces”.

Asaf Auerbach es uno de los llamados ‘niños de Winton’ salvados por el filántropo británico.

Zuzana Marešová, foto: Archivo del proyecto Paměť národa
”Fue una persona extraordinaria que hizo algo que de un millón de personas habrían hecho a lo mejor otras diez si tuviesen la posibilidad. Se mereció sin duda alguna los galardones que recibió por lo que había hecho tanto por nosotros, como por otras personas durante y después de la Segunda Guerra Mundial, por su trabajo caritativo en Inglaterra”.

Otra de las ‘niñas de Winton’, Zuzana Marešová, dijo que la noticia sobre el fallecimiento de su salvador la llenó de profunda tristeza, pero a la vez le hizo recordar los agradables encuentros con él.

”Es una noticia muy triste, pero por otro lado, abandonó tranquilo este mundo y, afortunadamente, hasta los últimos instantes conservó una buena salud mental. He hablado con él a distancia en mayo y él me dijo entonces, con su humor específico: “Niña, ven a verme que me estoy aburriendo”.

Foto: Archivo de Radio Praga
Terminada la Segunda Guerra Mundial, Nicholas Winton durante otros 50 años no llegó a revelar a nadie lo que había hecho antes de la guerra. Su hazaña fue descubierta por casualidad y fue una gran sorpresa e ilusión para Winton cuando en 1988 fue invitado a un programa de la BBC, donde se encontró nuevamente con una veintena de los niños, entonces ya adultos, que había salvado de una muerte segura.

La moderadora del programa mostró entonces la lista con los nombres de los niños salvados, leyó algunos de ellos, y pidió a los presentes en el estudio que se levantaran los que habían sido salvados por Winton. Se levantaron todos que Winton tenía a su alrededor.

Nicholas Winton, foto: ČTK
En 1998 el entonces presidente checo, Václav Havel, otorgó a Winton la orden de Tomáš Garrigue Masaryk y en octubre del año pasado, el presidente Miloš Zeman condecoró al salvador de niños judíos con la máxima orden de la República Checa, la Orden del León Blanco. También en esa ocasión sir Nicholas Winton reaccionó con humor.

”Muchas gracias. Quiero agradecer por esta increíble expresión de agradecimiento por algo que he hecho hace ya un centenar de años”.

Tomáš Kraus, foto: Jiří Němec
Sir Nicholas Winton nunca se ha considerado un héroe. Decía que el pasado ya es parte de la historia y que lo importante es pensar en el futuro. Sin embargo, como recalcó Tomáš Kraus, de la Federación de las Comunidades Judías de la República Checa, actos heroicos de algunas personas, como los de sir Nicholas Winton, nunca deberían ser olvidados.