Brewhemia, el impresionante local de Edimburgo que rinde homenaje a la cerveza checa

Entrada

A pasos de la concurrida estación de trenes de Waverly en Edimburgo, un enorme local gastronómico ostenta, en su frente, el reloj astronómico de Praga, acumula tanques de Staropramen y cuenta con un salón principal inspirado en la estética de las cervecerías checas. En esta entrevista, Daniel Wylie, uno de sus dueños, nos cuenta la curiosa historia detrás de Brewhemia.

Cerveza checa en Escocia | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

La cerveza checa es famosa en el mundo, pero no todos sus admiradores llegaron tan lejos como los creadores de Brewhemia, un antiguo bar que, en el año 2017, se metamorfoseó en un impresionante local gastronómico que, ya desde su nombre, rinde homenaje al famoso lúpulo checo en pleno centro de la capital escocesa de Edimburgo, tal como cuenta Daniel Wylie, uno de sus dueños.

“Queríamos enfocarnos en los locales y en la estación de trenes que está justo en frente: veintiséis millones de personas pasan anualmente por la estación de tren de Waverly, que solo tiene tres entradas y nosotros estamos justo en frente de una de ellas”.

El reloj astronómico de Praga en el centro de Edimburgo | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Es decir que lo primero que ven muchos de esos pasajeros al llegar en tren a Edimburgo es nada menos que el célebre reloj astronómico de Praga, gracias a una instalación diseñada junto a la empresa Staropramen que, según Daniel Wylie, se luce, sobre todo, en los días de sol, cuando el bronce cobra un brillo muy especial.

“Y aún no está terminado ya que vamos a conectar un tanque de cerveza real en el exterior del edificio con un caño de cobre y se verá como si la cerveza fluyera del reloj al tanque y del tanque al interior del edificio”.

Agrega Daniel Wylie que esa obra también les resulta útil porque muchos clientes creen que los tanques son solo decorativos. Lo cierto es que, más allá del nombre y del reloj astronómico en la entrada, el concepto mismo de este local que combina una amplia oferta gastronómica con entretenimiento y música en vivo tiene una fuerte influencia checa. Sobre todo, teniendo en cuenta el lugar central que se le otorga a Praga en un relato escrito por el propio Daniel Wylie que aparece resumido en el menú y ofrece un sostén narrativo al sitio.

Daniel Wylie | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“La narrativa nos presenta a un joven de Edimburgo a quien su padre le cuenta historias frente a la chimenea cuando es un niño en el distrito de Leith en la decada del 1860. Y parte de esas historias hablan de una pariente lejana que viajó a Bohemia con su esposo y fue reina durante un año antes de ser depuestos por el Sacro Imperio Romano. Él le cuenta historias de Bohemia, la cerveza, los tanques de cobre y la cultura praguense que resuena durante mucho tiempo en el joven. Y a medida que crece, va cultivando el deseo de viajar hasta que, al cumplir dieciocho, consigue trabajo en un barco, parte a Praga y descubre que las historias eran reales y que la Pilsner sabe mejor que cualquier otra que haya probado antes”.

“En la historia que tenemos en nuestro menú un padre le cuenta a su hijo historias de la cerveza, los tanques de cobre y la cultura praguense que resuenan durante mucho tiempo en el joven”.

Pero además de la cerveza, durante ese viaje el joven se queda impresionado con la cultura checa y la belleza de sus mujeres. Lo cierto es que, lejos de tratarse de un relato sin importancia, la historia incide en la atmósfera del lugar. Brewhemia cuenta nada menos que con 2500 m2 de superficie y caben casi dos mil personas. Entonces, para aprovechar semejante espacio decidieron crear distintas salas temáticas con su propia identidad y estilo, su propio menú y eventos en vivo. Explica Daniel Wylie que el salón principal, por ejemplo, tiene una clara inspiración checa que surgió un poco de los dos viajes que él mismo hizo a Praga y se percibe, sobre todo, en el predominio de la madera, los bancos largos compartidos, los candelabros y las múltiples e inagotables canillas y tanques de cobre. Pero nada de eso tendría sentido, por supuesto, si no le sumaran también el sabor de la cerveza checa, sobre todo, el de una en particular.

Tanques de cerveza,  el sello distintivo del local | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Servimos Staropramen desde que abrimos. Durante los primeros seis meses servimos cerveza Staropramen de barril hecha en Inglaterra, que es una buena cerveza pero no es checa. Luego logramos un acuerdo con Staropramen que nos permitió traer la cerveza desde República Checa hasta aquí. Así que, por el momento, tenemos cuatro tanques de Staropramen, unos dos mil litros y estamos por recibir dos tanques màs, así que tendremos tres mil litros de Staropramen sin pasteurizar, cerveza fresca directa de Chequia”.

“Tuvimos, por ejemplo, aquí a una pareja de República Checa que llegaron buscando un lugar para celebrar la víspera de año nuevo”.

Añade Daniel Wylie que aquellos dos viajes a Chequia le resultaron muy movilizantes ya que le recordaron el pasado de Escocia o Gran Bretaña. En primer lugar, porque dice que allí no quedan sitios como las cervecerías checas que suelen exhibir el logo de alguna marca específica en posavasos, ceniceros y servilletas. Por otro lado, los enormes tanques de cerveza también le inspiraron nostalgia: asegura que, en Escocia, solo se veían hasta las décadas del sesenta o setenta, porque hace tiempo fueron reemplazados por los barriles, que ofrecen más variedad en cantidades pequeñas y, por lo tanto, terminan resultando más económicos para las cervecerías. Es decir que, a la manera checa, uno de los grandes diferenciales de Brewhemia son, justamente, esos tanques de bronce que permiten tener un pedacito de Praga en Edimburgo y, al mismo tiempo, pueden ofrecer una eventual, cálida e inesperada bienvenida a los checos que viajen a Edimburgo.

Barra | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Tuvimos, por ejemplo, aquí a una pareja de República Checa que llegaron buscando un lugar para celebrar la víspera de año nuevo. Nosotros hacemos una gran celebración con una cena de 5 pasos con show de cabaret, bandas en vivo, djs y baile. Solemos tener algunos pocos lugares disponibles para clientes sin reserva y ellos los aprovecharon. A la salida se disculparon porque decían que su inglés no era muy bueno, aunque mi checo es inexistente, pero querían contarme que lo habían pasado fenomenal y me mostraron en su telefono que ya habían buscado vuelos para el año siguiente porque querían volver a vivir lo mismo el próximo año”.

La capital de Escocia cuenta con una tradición de muy buenas relaciones con el mundo checo, a tal punto que hace poco se colocó una placa en el sitio donde estaba la histórica casa escocesa-checoslovaca. Fundada por Lumír Soukup en 1940 con el objetivo de ofrecer un hogar para los soldados checoslovacos que entrenaban y combatían en Gran Bretaña, la vivienda tenía treinta y cinco camas y un salón con piano, gramófono, discos de vinilo, periódicos y juegos de mesa en checo.

Daniel Wylie cuenta que Brewhemia suele aparecer en un foro que los residentes checos utilizan para compartir consejos sobre dónde conseguir productos de su país, aunque reconoce también que alguna vez se quejaron de los precios del lugar. En todo caso, a él le da orgullo rendir homenaje con su local a una de las cervezas más famosas del mundo entero, más allá de cualquier marca en particular.

El edificio del local | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“No sé si es real pero me contaron que Pilsner Urquell nació porque en esa ciudad todos elaboraban su propia cerveza y un invierno, probablemente porque la higiene no era prioridad por ese entonces, se contaminaron las cervezas y la mayoría se quedó sin beber. Entonces para que no volviera a pasar lo mismo decidieron asegurarse de elaborarla lo mejor posible y así fundaron esa cervecería para que no les faltase jamás la cerveza”.

Daniel Wylie reconoce que la checa suele considerarse la mejor dentro de ese grupo de cervezas increíblemente populares que son las lager, aun cuando él cree que no son las más fáciles de tomar ni tampoco de producir. En todo caso, esa leyenda detrás de una de las bebidas alcohólicas más famosas del mundo no podía dejar de cautivar a un verdadero amante de las historias (y, por supuesto, de la cerveza) como él.

audio

Relacionado

  • Cervecerías de Praga

    Los checos son los mayores consumidores de cerveza per cápita del mundo. Radio Praga les ofrece una serie dedicada a las cervecerías más famosas de Praga.