Bramboráky

‘Bramboráky’, unas tortillas de patatas ralladas, son una de las joyas de la gastronomía checa. Se pueden encontrar tortillas parecidas en muchas cocinas del mundo, pero solo los 'bramboráky' checos huelen a ajo y mejorana.

Foto: Barbora Němcová

Desde que las patatas llegaron de América y se hicieron comunes en Europa, los ‘bramboráky’ se convirtieron en un plato cotidiano en los hogares checos. Su ventaja es que para prepararlos, uno necesita solo patatas, ajo, sal, mejorana, huevos y harina.

En el pasado, estas tortillas de patata solían prepararse en planchas de cocina planas. Hoy en día esmás común utilizar un sartén con aceite. Los 'bramboráky son el plato preferido de muchos checos.

Foto: Klára Stejskalová

En los restaurantes los pueden encontrar acompañados de carne ahumada y col, o rellenos de ‘hermelín’ (el camembert checo) o de ‘olomoucké tvarůžky’ (los quesitos de Olomouc). Muy popular es también el plato llamado ‘katova směs’, en español ‘mezcla del verdugo’, que se compone de ‘bramboráky’ rellenos de carne de cerdo marinada en una salsa picante.

Foto: Jana Myslivečková, ČRo