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2) Božena Němcová: La abuela

Божена Немцова, фото: Archiv Muzea Boženy Němcové
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A pesar de haber tenido una vida difícil, con decepciones amorosas, profundas crisis económicas y hasta la pérdida de un hijo, Božena Němcová, la autora de la emblemática novela La abuela que nació exactamente hace doscientos años, logró convertirse en una figura literaria clave, en una época dominada por los hombres.

Božena Němcová, 1845, foto: Archiv Muzea Boženy Němcové

Si hay un libro que absolutamente todo el mundo conoce en Chequia es, sin lugar a dudas, La abuela de Božena Němcová, la escritora cuyo rostro aparece en el billete de quinientas coronas checas. Al día de hoy La abuela se tradujo a más de veinte lenguas, entre ellas el español en 1925. Pero además cuenta con varias adaptaciones cinematográficas, teatrales, musicales y hasta una ópera.

Foto: SNDK

Božena Němcová nació en 1820 y murió muy joven, a los 42 años de edad, apenas siete años después de haber escrito su obra maestra. Creció en Ratibořice, un pueblo del noreste de Bohemia, donde vivió junto a sus padres, hermanos y, por supuesto, con su abuela Magdaléna Novotná, la bondadosa mujer que iba a transformarse en su gran fuente de inspiración.

Němcová escribió La abuela en una época extremadamente crítica de su vida ya que venía de perder nada menos que a Hynek, uno de sus cuatro hijos.

Pero para entender la importancia de este libro, tal como explica la licenciada en filología checa y alemana Radka Návarová, es también importante tener en cuenta el contexto de su publicación.

“El libro Babička de Božena Němcová sale en 1855. Y para mí uno no se puede olvidar de este dato si quiere interpretar el libro, porque hay que verlo junto con el contexto. El libro sale dentro del imperio autrohúngaro cuando recién se está terminando el resurgimiento checo nacional”.

Poética, armónica y, al mismo tiempo, original

Foto: Juan Pablo Bertazza

Resurgimiento checo nacional es el nombre que se le da a un proceso histórico y cultural que comienza aproximadamente en el último tercio del siglo 18 y se extiende, en cierta forma, hasta 1918 cuando nace Checoslovaquia. Consistió, básicamente, en realzar el idioma checo fomentando entre los habitantes de las tierras bohemias la conciencia nacional. Aunque con sus particularidades y su fuerte impronta romántica, se podría pensar que uno de los exponentes de este resurgimiento es el poeta Karel Hynek Mácha. Sin embargo, algunos de los que realmente pertenecieron a esa corriente son Josef Dobrovský, Josef Jungmann y František Palacký.

“Recién los checos recuperan el idioma y tratan de ponerlo, elevarlo, al nivel de otros idiomas europeos, usarlo como idioma científico pero también como idioma literario y, en esa época, no hay otros libros así. Se considera uno de los libros más importantes de esa época junto con Kytice de Karel Jaromír Erben porque no hay mujeres escribiendo así en esa época”.

Una de las características fundamentales del resurgimiento nacional checo es que, en la mayoría de sus obras, además de prestar atención al argumento, se le da mucha importancia a la forma, a la búsqueda de una expresión poética, armónica y, al mismo tiempo, original. Eso es exactamente lo que sucede también con La abuela, un libro que va concatenando imágenes de gran belleza, y en el que el idioma tiene un brillo especial, tal como explica Radka Návarová.

Radka Návarová, foto: Archiv Radky Návarové

“Una de las cosas más importantes que tiene, que muestra, es justo el idioma, la belleza del idioma. Pero no solo la belleza sino también la variedad porque muestra el idioma simple, como la gente habla en la calle, muestra el idioma más descriptivo, más metafórico y también aparece el dialecto de esa zona de Bohemia del este”.

Návarová resume la idea diciendo que además de ser muy estilístico, el idioma que presenta La abuela es también entendible y accesible para todo el mundo.

Asegura que relativamente pronto, quizás diez o quince años después de su publicación, el libro empieza a aparecer en antologías y en los libros de texto de las escuelas. Es decir, empezó a considerarse material indispensable en la formación de los estudiantes y eso, según explica Návarová, se mantiene hasta hoy. Aunque la diferencia, aclara, es que antes el libro era lectura obligatoria para chicos pequeños de entre diez y doce años, y hoy suele ser una novela optativa para alumnos más grandes, entre 15 y 18 años.

“Es un libro que uno tiene que conocer por la persona, por la autora, porque es una figura muy importante para la historia: prácticamente todas las ciudades tienen una calle o una plaza que lleva su nombre”.

El efecto abuela

“Hay muchas obras que se inspiran en la obra de Babička. Por ejemplo, para nombrar uno pero la verdad que hay muchos, el poema de Jaroslav Seifert, Canción a Viktorka, para mí es una de sus mejores obras”.

Se dice que Němcova enamoró a varios hombres, especialmente escritores. Uno de ellos fue el poeta Václav Nebeský. En marzo de 1843, después de un baile, emprendieron juntos una larga caminata por Praga. Nebeský, cautivado por su belleza, le habló sobre Hegel, que era por entonces su filósofo favorito, sobre la unidad de los eslavos y el futuro de la nación checa. La escritora Sofie Podlipská cuenta, en una biografía sobre Němcová, la diferente percepción que los protagonistas tuvieron de ese encuentro: mientras él rescataba la supuesta atención con que ella lo estaba escuchando durante esa caminata, ella disfrutaba la calidez de esa noche primaveral, concentrada, sobre todo, en la belleza de ciertos pasajes de la capital checa que no había visto antes como, por ejemplo, la hermosa vista de la ciudad que ofrece Strahov.

Josef Němec

Algunos investigadores llegaron a decir incluso que, a partir de esa caminata, Božena Němcová escribió su poema La famosa mañana.

Pero así como enamoró en vida a muchos escritores, lo mismo podría decirse de su obra que generó innumerables influencias y repercusiones. Es que además de gustarle nada menos que a Franz Kafka, La abuela inicia una línea narrativa que luego continuarían otros autores fundamentales de la literatura checa.

“Hay muchas otras obras que se inspiran en la obra de Babička. Por ejemplo, para nombrar uno pero la verdad que hay muchos, el poema de Jaroslav Seifert, Canción a Viktorka, para mí es una de sus mejores obras y toma inspiración en la obra Babička de Božena Němcová”.

Němcová se casó a los 17 años con Josef Němec, un funcionario de aduanas quince años mayor que ella, luego de que sus padres concertaran la boda. Y todo indica que el matrimonio, ya desde el comienzo, no fue nada feliz: pronto se fueron acumulando los problemas conyugales y también económicos. A tal punto que Němcová murió en la más absoluta pobreza y separada de su esposo.

Sin embargo, su novela aun hoy resulta fascinante porque, en cierta forma, logra establecer fuertes vínculos entre los seres humanos y la naturaleza, entre la ciudad y el pueblo, entre ricos y pobres. Como si el libro tuviera la capacidad de hablarles a todos por igual.

“Todos lo tienen en casa y, después, cuando hay encuestas sobre cuáles son los libros más populares o más importantes, siempre Babička aparece”.

“Todos lo tienen en casa y, después, cuando hay encuestas sobre cuáles son los libros más populares o más importantes, siempre Babička aparece”.

Más allá de las terribles dificultades que tuvo que atravesar a lo largo de su vida, no caben dudas de que el amor de Božena Němcová por su abuela trascendía todas las barreras y significó para ella un refugio al que siempre podía volver ante las peores tormentas. Y, en agradecimiento, ella logró nada menos que inmortalizarla en su literatura.