Aficionados al checo se reúnen en Olomouc a pesar de la pandemia

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La Escuela de Verano de Estudios Eslavos acogió en su edición de este año a 91 estudiantes de toda Europa. A pesar de la pandemia, encontró una manera de preparar un mes lleno de aprendizaje y experiencias para los aficionados de la lengua y cultura checas.

Foto: Ondřej Vaňura, Archivo de ČRo

Vanesa es española, originalmente de Valencia. Con su pareja checa y su hija vive parte del año en Chequia y parte en España. Vanesa fue una de las decenas de participantes que viajaron este año a Olomouc para participar en la Escuela de Verano de Estudios Eslavos. Su objetivo fue mejorar su dominio del checo, según contó para Radio Praga Internacional.

“Estoy aprendiendo mucho checo. La verdad es que para mí era un poco difícil, porque es muy diferente al español. Pero he aprendido muchísimo, me encanta. La verdad es que está muy bien”.

Admitió que lo más difícil del checo es la pronunciación y que su hija de dos años está aprendiendo más rápido que ella. Vanesa llegó con su familia a Chequia justo antes de la pandemia y está contenta de que haya sido así.

Foto: Archivo de la Escuela de Verano de Estudios Eslavos

“Coincidió que vinimos en febrero y todo esto del coronavirus apareció en marzo. Entonces ya nos quedamos. Y la verdad es que estamos muy contentos de quedarnos aquí porque en España fue peor. Y ya veremos cómo continúa el año que viene”.

La pandemia del coronavirus complicó la organización de toda la edición de la Escuela de Verano de Estudio Eslavos, evento que se organiza cada año en varias ciudades universitarias checas. Este año, el programa ha sido cancelado en todos los sitios menos en la ciudad morava de Olomouc.

De acuerdo con la directora de la escuela de verano de esta ciudad, Pavla Poláchová, afortunadamente la Universidad Palacký les permitió celebrar el evento mientras cumplieran con medidas extraordinarias, contó.

Pavla Poláchová, foto: Ondřej Vaňura, Archivo de ČRo

“Todos los estudiantes que llegaron del extranjero tuvieron que presentar un test negativo de COVID-19. Solo los estudiantes que viven a largo plazo en la República Checa fueron una excepción”.

La Escuela de Verano de Estudios Eslavos se celebra siempre en los meses estivales y suele durar entre tres y cuatro semanas. El evento está destinado principalmente a estudiantes internacionales de checo, trabajadores académicos y profesionales de la lengua como maestros o traductores. Gran parte del programa está centrado en la lengua checa: los estudiantes reciben 100 horas de clases del idioma. Al final del curso hacen una prueba y reciben un certificado que confirma sus conocimientos.

Además de la parte lingüística, los organizadores siempre preparan talleres de música, danza y teatro, un club de cine, excursiones y otras actividades culturales y deportivas.

Foto: Archivo de la Escuela de Verano de Estudios Eslavos

De acuerdo con Pavla Poláchová, los estudiantes pueden venir por su cuenta o mediante una beca del Ministerio de Educación checo, explicó.

“En la Escuela de Verano de Estudios Eslavos acogemos a dos grupos de estudiantes. El primero son los becarios del Ministerio de Educación checo. Para ellos todo es gratuito, lo único que tienen que pagar es su seguro y su viaje a Olomouc. Los demás tienen que financiar todo por su cuenta. Hace falta pagar por el alojamiento y por el curso. En el marco del curso todo el programa de acompañamiento es gratuito”.

Este año, Olomouc acogió a un grupo de 91 estudiantes de 22 nacionalidades. La situación epidemiológica complicó la llegada de estudiantes y profesionales del checo de países lejanos, por lo que en esta edición de la escuela de verano, estuvieron representados principalmente aficionados y profesionales de la lengua y cultura checas del viejo continente, afirmó Poláchová.

Foto: Archivo de la Escuela de Verano de Estudios Eslavos

“Son estudiantes de toda Europa, o más bien de la Unión Europea. Está representado también Japón y Estados Unidos, pero se trata de estudiantes que llevan un tiempo viviendo en Chequia”.

De acuerdo con la directora de la escuela de verano, a pesar de la pandemia, lograron preparar un programa que agradó a los estudiantes. De las muchas actividades que se suelen celebrar, solo un picnic internacional con comida preparada por los participantes se vio cancelado en vista de las restricciones sanitarias. La Escuela de Verano de Estudios Eslavos de este año constituyó la edición número 64 del evento. El evento se celebró por primera vez en 1947.