Uno de cada tres jóvenes checos fuma marihuana

Foto: ČTK

El informe sobre consumo de drogas en 2009, hecho público por el Gobierno checo, revela un aumento de la edad de consumo de estupefaciente y un incremento general de los adictos a las drogas duras. La droga ilegal preferida de los checos sigue siendo la marihuana y el pervitín la substancia más característica.

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Como en años anteriores, el informe sobre el consumo de drogas en la República Checa durante 2009 sitúa al país entre los mayores fumadores de marihuana de la Unión Europea. El año pasado, un 30 por ciento de los checos de entre 15 y 34 años se encendió al menos un cigarrillo de cannabis. Se calcula que el consumo de esta hierba alcanzó las 19 toneladas.

La mitad de los menores de 24 años ha tenido alguna experiencia con las drogas, la gran mayoría con la marihuana. De hecho es este estupefaciente el que causa más preocupación, según el director del Centro Nacional de Seguimiento de la Drogadicción, Viktor Mravčík.

“Calculamos en unos 60.000 los consumidores a diario de cannabis y en 100.000, principalmente jóvenes adultos, los que se encuentran en un gran riesgo de que les surja algún problema derivado del consumo de esta sustancia”.

En la escala de las drogas más populares viene a continuación el éxtasis, que ha probado alguna vez en su vida uno de cada diez checos, y a continuación el pervitín. Este último es una metanfetamina que se puede inhalar o inyectar y que constituye el grueso de la droga dura en este país.

De hecho, de los 37.500 drogodependientes problemáticos que hay en Chequia, 25.300 son adictos a esta especialidad nacional. Un número que no deja de crecer. De hecho la cifra de adictos a las drogas duras aumentó en 2009 en casi 5.000 personas.

Aun así, gracias a los programas de atención médica e intercambio de jeringuillas, solo un uno por ciento de los drogadictos tiene SIDA, la proporción de usuarios con hepatitis C oscila entre el 20 y el 40 por ciento. Una situación esperanzadora que puede cambiar debido a la continua reducción de los recursos públicos destinados a la lucha contra la drogodependencia, según afirma Tomáš Zábranský, del centro de adictología del Hospital Universitario General de Brno.

Tomáš Zábranský
“Nos encontramos entre los países europeos con menor número de seropositivos e infectados de hepatitis entre sus drogadictos, y también contamos con una de las cifras más bajas de muerte por sobredosis. Todo es gracias a los centros que se encargan de esta gente. Si se acaba con este sistema, lo que parece que va a pasar, podemos alcanzar las estadísticas de un país del sur o del este de Europa”.

Solo el año pasado la policía desarticuló 458 laboratorios ilegales de pervitín, del que se calcula que se consumieron unas cuatro toneladas. La cocaína, sin embargo, no es tan popular entre los checos como en Gran Bretaña, España, Italia o Irlanda, aunque su consumo sigue creciendo. Los expertos aseguran que su consumo se ha duplicado en Europa Central y del Este, lo que indica que cada vez es más fácil de conseguir.

Autor: Carlos Ferrer
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