UNICEF critica la prostitución infantil en la frontera checo-alemana

Christina Rau (left) and Cathrin Schauer, photo: CTK

La frontera checo-alemana es un paraíso para los pedófilos, afirma el Comité Alemán del Fondo Infantil de UNICEF, criticando a las autoridades checas por no luchar contra la prostitución infantil en su territorio. La República Checa considera las acusaciones como exageradas.

Cathrin Schauer presenta con esposa del presidente alemán Christina Rau (por la izquierda) su libro 'Niños hacen la calle', foto: CTK
En la República Checa, muchos padres obligan a sus hijos a prostituirse; además, bandas de malhechores raptan a menores de edad para ofrecerlos en la frontera checo-alemana, sobre todo, a pedófilos alemanes; éstas son las principales conclusiones que incluye el informe del Comité Alemán de UNICEF.

La iniciativa, apoyada por la esposa del presidente alemán, Christina Rau, exhorta a la policía checa y alemana que combatan más duro la prostitución infantil.

La crítica se basa en el libro "Niños hacen la calle - un informe de la frontera checo-alemana", lanzado recientemente al mercado. La autora del libro, Cathrin Schauer, dice que monitoreó durante siete años la situación en la frontera checo-alemana, siguiendo a unos 500 niños que se prostituían.

Vladimír Spidla
Por su parte, los órganos checos consideran el informe elaborado por UNICEF como exagerado, según indicó el primer ministro, Vladimír Spidla.

"Consideramos la prostitución y la pornografía infantil como un gran problema e intentamos resolverlo de la manera correspondiente", indicó Spidla agregando, por otro lado, que hay que tomar medidas en base a la realidad y el informe de la UNICEF no lo es.

Es muy difícil llegar a números concretos, lo cierto es que la prostitución infantil existe, sostiene la policía checa.

Las diferencias salariales entre Alemania y los países de Europa de Este, así como el elevado desempleo en lo países candidatos a la UE son las principales causas en la proliferación de la prostitución.

En Alemania, algunos expertos policíacos calculan que el número de turistas de este país que van a la RCh en búsqueda de sexo asciende a unas 100 000 personas y que la mitad de ellos son pedófilos.