Una coalición de Babiš con los socialdemócratas, con apoyo comunista, el futuro gobierno checo

Andrej Babiš, foto: ČTK

Un gobierno de coalición entre el partido ANO y los socialdemócratas, con el apoyo de los comunistas en el Parlamento, esa es la única opción sobre la mesa según el primer ministro Andrej Babiš.

Andrej Babiš, foto: ČTK
Tras las infructuosas negociaciones de los últimos meses, que desembocaron en un intento fallido de formar Gobierno, el ganador de las elecciones generales de octubre, el movimiento ANO, parece haber recabado finalmente los apoyos necesarios.

De acuerdo con lo declarado por el primer ministro saliente y líder de ANO, Andrej Babiš, la única opción sobre la mesa ahora mismo es formar una coalición con el Partido Socialdemócrata, que se encargaría de algunos ministerios, y contar al mismo tiempo con el apoyo del Partido Comunista en el Parlamento. Babiš espera que el nuevo gobierno quede listo para antes de verano.

“Marzo, abril, mayo, junio, cuatro meses. Desde luego que me gustaría que fuera antes. Creo que la fecha es razonable, y creo que de otra forma el presidente Miloš Zeman sería menos benevolente”.

Y es que la voluntad de Zeman en el curso de las negociaciones está siendo determinante. Zeman apostó de nuevo por Babiš como primer ministro tras el primer rechazo de la Cámara Baja a su gabinete y participa activamente con otras formaciones para intentar conseguir su apoyo.

El giro en los acontecimientos se ha producido sin embargo con el cambio de líder del Partido Socialdemócrata. Su nuevo dirigente, Jan Hamáček, se entrevistó este miércoles con Babiš, mostrándole su voluntad de entrar en el Gobierno. Los socialdemócratas imponen como condición algunos puntos de su programa, comentó Hamáček.

Jan Hamáček, foto: ČTK
“Sería un sistema de impuestos progresivo. Que de Chequia no escape tanto dinero al extranjero, la garantía de que se va a mantener un mínimo de servicios públicos y por supuesto hacer presión para que siga subiendo el nivel de vida. Es decir, el aumento de las pensiones y de los sueldos. Para eso necesitamos fuentes de financiación y tenemos que ponernos de acuerdo en cómo llevarlo a cabo”.

Un punto de disensión es la figura de Andrej Babiš, que se halla actualmente en un proceso penal por supuesto abuso de fondos europeos para un proyecto privado. Los socialdemócratas aprobaron en su congreso del pasado fin de semana que una condición para participar en el Gobierno sería que no hubiera nadie con causas pendientes con la justicia.

La entrada de los socialdemócratas en un Gobierno de coalición dejaría fuera del juego al partido antiinmigración Libertad y Democracia Directa, de Tomio Okamura, que ha mostrado disposición a colaborar con Babiš.